Oficialismo respalda a Piñera, investigado por Papeles Pandora
Los líderes de los cuatro partidos políticos que conforman la coalición oficialista Chile Vamos respaldaron ayer al presidente de ese país, Sebastián Piñera, frente a la investigación penal abierta en su contra por las presuntas irregularidades divulgadas en los papeles de Pandora.
Los representantes de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Renovación Nacional (RN), Evolución Política (Evópoli) y el Partido Regionalista Independiente Demócrata (PRI) mantuvieron una reunión con Piñera en la sede del Gobierno, el Palacio de La Moneda, para conocer de primera mano los antecedentes del caso.
Al término del encuentro, el presidente de RN, Francisco Chahuán, habló de una “señal de respaldo” al mandatario por parte de la coalición.
La Fiscalía chilena anunció la apertura de una investigación por eventuales ilícitos de cohecho, soborno y delitos tributarios presuntamente cometidos por Piñera al vender en 2010 su participación en un proyecto de megaminería llamado Minera Dominga.
Esta transacción contenía una condición de pago vinculada a políticas ambientales y fue realizada en el paraíso fiscal Islas Vírgenes Británicas poco después de que Piñera comenzara su primer periodo de gobierno (2010-2014), según consignaron el pasado domingo los Papeles de Pandora, publicación a cargo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ).
Los hechos fueron investigados por la Justicia chilena en 2017 y la causa quedó sobreseída, pero el fiscal nacional, Jorge Abbott, sostiene que lo revelado en los Papeles de Pandora no está comprendido entre los que fueron indagados entonces.
“Tuvimos una conversación (con Piñera) que confirmó lo que nosotros ya conocíamos con lo que tiene que ver con el caso Dominga. Todo lo que ha aparecido con mucha pirotecnia por estos días, nosotros confirmamos que se conocieron estas situaciones en 2017, que fueron investigadas”, dijo el presidente de la UDI, Javier Macaya.
PIÑERA TAMBIÉN TIENE UN JUICIO POLÍTICO
Contra Piñera también pende una acusación constitucional (juicio político) que prepara la oposición en el Congreso y que podría terminar en su destitución e inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Chahuán dijo que el libelo es “pirotecnia que busca provocar un golpe blanco a la democracia de Chile”.






















