Ricardo Pérez Manrique: “Vemos claras derivas autoritarias y violaciones a los DDHH en la región”
El presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), el uruguayo Ricardo Pérez Manrique, afirma que Latinoamérica vive tiempos complejos por los efectos de la pandemia de Covid-19 en los derechos de la gente, pero además por “derivas autoritarias” que se han presentado recientemente.
“Momento especial”
“La región está viviendo un momento especial porque estamos sufriendo las consecuencias de la crisis de la Covid-19 que ha apuntado a temas como los derechos económicos, sociales y culturales, pero que han implicado un replanteo de algunas democracias en la región, sobre todo hubo una ola de fuertes protestas sociales demandando mejoras a los Gobiernos”, declara Pérez Manrique en entrevista con Efe.
El juez, que asumió la presidencia del tribunal la semana pasada, para un periodo de dos años, comenta que las protestas que se han visto en la región “demostraron que las democracias tenían dificultades para integrar todas las voces a los efectos de ir buscando soluciones a los problemas”.
Además de estos conflictos sociales, Pérez Manrique estima que en los últimos años “hemos visto claras derivas autoritarias en la región y lugares en los que existen alarmas por las violaciones a los derechos humanos”.
“Mantener el rumbo”
“Frente a esta situación compleja, la Corte Interamericana va a mantener firme el rumbo en cuanto a la aplicación de la Convención Americana y el derecho internacional de los derechos humanos”, asegura.
Uno de los países en donde ha habido una mayor alerta sobre derechos humanos recientemente es Nicaragua, donde el presidente Daniel Ortega resultó reelegido en noviembre pasado en un proceso electoral rechazado por la mayoría de la comunidad internacional debido al encarcelamiento de opositores, incluidos candidatos presidenciales.
El juez Pérez recuerda que la Corte IDH emitió el año pasado medidas provisionales ordenando la liberación de los presos en el marco del proceso electoral y planteó una visita al sitio, sin embargo, el Estado nicaragüense no acató los pronunciamientos del tribunal.
Nicaragua “ha respondido que no está obligado por las decisiones de la Corte lo cual es una situación excepcionalísima y hay que admitir que existe y es un gran problema, no sólo para la Corte sino para el sistema interamericano”, expresa Pérez.
El presidente de la Corte IDH asegura que ha percibido el apoyo de la gran mayoría de los países de la región al trabajo del tribunal y enfatiza en la necesidad de que se conserve la solidez del sistema, al que considera un ejemplo mundial.
“Voces discordantes”
“Siempre van a haber voces discordantes y siembre van a haber cuestionamientos, pero lo importante es mantener la solidez y la firmeza del sistema que es un ejemplo en la región y el mundo. Otros tribunales regionales consideran nuestra jurisprudencia para tomar decisiones”, declaró.
Pérez Manrique agrega que “es importante que esta corte pueda mantenerse por fuera y por encima de los debates políticos que hay en la mayoría de los países y pueda ser visualizada como un lugar de intercambio de ideas donde todo el mundo es escuchado y donde se adoptan las decisiones más justas o más ajustadas al derecho”.
El presidente de la Corte IDH celebra que este 2022, tres de los siete puestos de juez corresponden a mujeres, la mayor representación femenina que haya tenido el tribunal.
Las nuevas juezas son la costarricense Nancy Hernández, la argentina Verónica Gómez y la chilena Patricia Pérez.
Para el presidente de la Corte IDH, el tribunal debe seguir promoviendo la pluralidad y además involucrarse de forma más cercana con los países realizando audiencias en diversas ciudades de la región.
Pérez Manrique resalta, además, la importancia de los fallos de la Corte, así como de las opiniones consultivas y medidas provisionales, porque considera que han promovido cambios en legislación y políticas de la región en beneficio de los derechos de la población.
Recuerda que la Corte IDH nació en tiempos de dictaduras en la región y que por años sus casos se relacionaron a crímenes de esas épocas, pero que en la actualidad las sentencias del tribunal abarcan un espectro más amplio como por ejemplo violaciones a los derechos de la comunidad sexualmente diversa, a la independencia judicial, a la libertad de expresión, a derechos democráticos y culturales.
Los ejes de su mandato
“Creo que en la situación en que está la región, la Corte Interamericana es un elemento imprescindible. Siempre digo que estos tribunales regionales constituyen, en una gobernanza internacional que está absolutamente debilitada, un elemento muy importante que garantiza en lo que hace a los derechos humanos un eslabón del Estado de derecho global.
¿Por qué? Porque somos el sistema judicial que asegura la vigencia de los derechos en las distintas regiones, a través del dictado de sentencias que son obligatorias para los países concernidos. Entonces, este rol que cumple el tribunal me propongo fortalecerlo. La Corte debe fortalecerse desde adentro. Me parece que esta es una línea de acción que debemos seguir en esta política de fortalecimiento institucional del tribunal”.



























