Crisis en Ucrania: suman muertes, intensifican ataques y el mundo pide paz
Las fuerzas rusas intensificaron ayer sus ataques en las cercanías de Kiev, en el día 17 de la guerra. Mientras, en la portuaria ciudad de Mariúpol, al sureste, los rusos han bombardeado la mezquita del sultán Suleiman el Magnífico, informó el Ministerio de Exteriores ucraniano en su página web.
“Más de 80 adultos y niños se esconden allí del bombardeo, incluidos ciudadanos de Turquía”, agregó el ministerio, que no ofreció más datos sobre el ataque.
Los habitantes están desconectados del resto del mundo y privados de agua, gas y electricidad.
Mariúpol, una ciudad de unos 500 mil habitantes en el sureste de Ucrania y a orillas del mar interior de Azov, es un importante núcleo industrial que sufre el asedio ruso desde el principio del conflicto. Ayer, las autoridades ucranianas lograron abrir un corredor humanitario para llevar alimentos y medicinas.
Por su parte, el general Mijail Mizintsev, del Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, reconoció que “la situación humanitaria en Ucrania sigue deteriorándose rápidamente y en algunas ciudades ha alcanzado proporciones catastróficas”.
Pero atribuyó el drama a los “nacionalistas” ucranianos, acusándolos de sembrar minas en zonas residenciales, de destruir infraestructuras y de retener a la población civil, particularmente en Mariúpol.
La ciudad de Mykolaiv, en el suroeste, sufrió fuertes bombardeos y también se registraron nuevos ataques de artillería y aéreos en las ciudades de Nikolaev, Dnipro y Kropyvnytski, en el centro del país.
Los ataques del Ejército ruso se extendieron el viernes por primera vez a poblaciones del oeste del país, cercanas a las fronteras con la Unión Europea, y este sábado se confirmó que quedó destruido por completo el aeródromo militar en Lutsk, cercano a Polonia.
“1.300 militares” ucranianos muertos
El Pentágono estimó el 8 de marzo que las tropas rusas, confrontadas a una dura resistencia, habían perdido entre 2 mil y 4 mil soldados.
Zelenski estimó este sábado que “alrededor de 1.300 militares” ucranianos murieron desde el inicio de la invasión rusa, el 24 de febrero, y que el ejército ruso había perdido “alrededor de 12 mil hombres”, sin dar detalles de esos balances.
La crisis humanitaria ha llevado al exilio a unos 2,6 millones de ucranianos, a los que hay que sumar unos dos millones de desplazados internos, según la ONU.
El mayor éxodo se dio hacia Polonia, que ha recibido 1,5 millones de personas, según los servicios fronterizos de ese país.
“Esta guerra, esta difícil guerra, ha unido de verdad a nuestro país. Me preguntan cómo es la situación en el frente... la línea del frente está en todas partes”, dijo el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en una conferencia de prensa.
“Algunas localidades pequeñas ya no existen. Y esto es una tragedia, han desaparecido, y la gente se ha ido, para siempre”, añadió.
Intentos diplomáticos
Una vez más, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, pidieron hoy un alto el fuego al líder ruso, Vladímir Putin, en una conversación telefónica a tres. El Elíseo señaló luego que el presidente ruso no tiene intención de “parar la guerra”.
Al respecto, el Kremlin, en un comunicado, dijo que Putin acusó a las fuerzas “nacionalistas” ucranianas de violar el derecho internacional humanitario y de numerosos abusos como emplear escudos humanos, una versión que París y Berlín tacharon de “mentira”.
“La situación en ciudades sitiadas como Mariúpol son “humanamente insostenibles, Putin tiene que acabar con el asedio”, explicaron fuentes francesas. Y París y Berlín tacharon de “mentira” la versión del Kremlin sobre los crímenes ucranianos.
Macron y Scholz hablaron también con Zelenski, quien les pidió ayuda para lograr la liberación del alcalde de Melitopol, cercana a la ciudad sitiada de Mariúpol, y que supuestamente fue apresado este viernes por soldados rusos que ocupan la localidad.
Esta mañana, unas 2 mil personas, según la televisión ucraniana, se congregaron frente al ayuntamiento de Melitopol, para protestar por la captura del regidor, Ivan Fedorov, gritando “Libertad para el alcalde”.
El presidente Joe Biden autorizó ayer al Departamento de Estado a proporcionar ayuda adicional a Ucrania de hasta 200 millones de dólares. Los fondos servirán para cubrir armas, así como servicios militares, educación y entrenamiento mientras los ucranianos buscan repeler la invasión rusa.
La ayuda es parte de un apoyo más amplio de Estados Unidos en forma de ayuda y sanciones. Biden planea firmar el proyecto de ley de gastos la próxima semana.
Apoyo a Ucrania
Miles de personas se concentraron el sábado en la ciudad italiana de Florencia para mostrar su apoyo a Ucrania ante la invasión rusa y escuchar al presidente ucraniano que intervino por video.
Una céntrica plaza de Florencia se convirtió en un mar de banderas arcoíris con eslóganes de paz y de Ucrania.
En un mensaje emitido en una pantalla gigante, Zelenski explicó que su país vive “24 horas al día” bajo un bombardeo sobre colegios, hospitales y áreas residenciales, “incluso iglesias o plazas”.
Según la traducción al italiano, el mandatario ucraniano indicó que 79 menores habían muerto desde el inicio del conflicto y dijo que Europa “no debe olvidar”.
La manifestación fue organizada por el alcalde de Florencia, Dario Nardella. En Francia, cerca de 10 mil personas se manifestaron para mostrar su apoyo a Ucrania y denunciar la invasión rusa.
En París, fueron alrededor de mil personas y muchas de ellas portaban insignias azules y amarillas, los colores de la bandera ucraniana. El pasado fin de semana, más de 40 mil personas se manifestaron en toda Francia, 16 mil en París.































