“Grandes” partidos, perdedores seguros de elecciones en Francia
Los partidos socialista y conservador, que han protagonizado la vida política francesa durante las últimas seis décadas, se dirigen a una catástrofe sin paliativos mañana en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas.
Los últimos sondeos de intención de voto asignan a la candidata del partido conservador Los Republicanos (LR), Valérie Pécresse, en torno al 9 por ciento, mientras que la socialista Anne Hidalgo, alcaldesa de París, se hunde con un 2 por ciento de las preferencias.
Agonizante PS
El Partido Socialista (PS) tiene el panorama más complicado, ya que tras el malísimo resultado en 2017 de su candidato, Benoît Hamon, que logró un 6,36 por ciento, hay analistas que ponen en duda su supervivencia.
Para un partido que durante algunos años de la década pasada controlaba la Presidencia y las dos cámaras del Parlamento, se trata de un panorama extremadamente duro.
Hasta la candidata presidencial socialista de 2007, Ségolène Royal, lo ha “traicionado” pidiendo el “voto útil” para Mélenchon.
Mayaffre explica que el PS es víctima de una “derechización del mapa político”, pero también de una falta de brújula sobre a dónde ir. “Ya no representa a las clases populares, que se han ido con Le Pen o con Mélenchon”, afirma.
Los responsables del PS tienen asumido que se avecina una auténtica catástrofe y en los últimos días ha habido ya discretas reuniones entre sus líderes más conocidos (como el expresidente François Hollande, el exprimer ministro Bernard Cazeneuve o la propia Hidalgo) para estudiar una estrategia de reconstrucción a fondo.
Los Republicanos
Las cosas sólo son ligeramente menos malas en el conservador LR, que también se ve en una pinza: en un lado el ala derecha de Macron y en otro la ultraderecha, que ahora tiene dos candidatos fuertes, Le Pen y Zemmour.
El electorado de Le Pen se nutre más de las clases populares y el de Zemmour de grupos socialmente acomodados, por lo que es este último el que ha erosionado más a los conservadores.
Pécresse ofreció una explicación victimista en una entrevista.
“El sistema quiere instalar un duelo entre Macron y los extremos, porque garantiza la reelección de Emmanuel Macron”, dijo Pécresse.
Mayaffre recuerda que Pécresse, presidenta de la región de París, es “una candidata frágil” que ha dejado “dudas” sobre su estatura de mujer de Estado por “su personalidad y falta de carisma”.
Ni siquiera el expresidente Nicolas Sarkozy, la figura de referencia de los conservadores a pesar de sus problemas judiciales, ha dado su apoyo explícito a la candidata.
Macron y Le Pen son los favoritos
Casi 49 millones de electores están llamados a las urnas mañana en la primera vuelta de las presidenciales. Según los últimos sondeos, los dos primeros serán los mismos que en 2017: el europeísta y liberal Macron, que lograría en torno al 26 por ciento de votos, y la ultraderechista Le Pen, con cerca del 24 por ciento. El izquierdista Jean-Luc Mélenchon, sería tercero, pues tiene un 17 por ciento de las intenciones de voto
La bolsa de votantes indecisos se sitúa en torno a un tercio y la abstención podría superar el 25 por ciento por primera vez desde 2002, cuando el padre de Marine Le Pen, Jean-Marie, se clasificó para la segunda vuelta contra todo pronóstico.
























