Tren de Aragua: cae la red más grande de lavado de dinero en Chile
La Fiscalía chilena, junto a la Policía de Investigaciones (PDI), ha encabezado ayer un megaoperativo en el que detuvieron a 19 personas, entre ellas a José Pérez Asencio, un ejecutivo de nacionalidad venezolana, de 33 años, que trabajaba en una sucursal del Banco Santander, en el centro de Santiago, que tendría vínculos con una célula del Tren de Aragua (TDA).
De acuerdo con la información preliminar, se trata de una investigación de más de un año, en la que se pesquisaron millonarios movimientos, a través de envío de dinero hacia el extranjero, en especial a un líder en una cárcel de Colombia, y cuyo origen proviene de las ganancias obtenidas por diversos delitos cometidos por el grupo en Chile.
El monto establecido hasta ahora es de unos 85 millones de dólares.
Según explicó el subprefecto de la PDI, Cristian Sepúlveda, jefe de la Brigada Investigadora del Crimen Organizado (Brico), se trata de “una actividad delictiva bastante compleja”, que involucra delitos como lavado de activos, extorsión, contrabando, asociación criminal y tráfico de drogas.
Añadió que en la indagatoria también se establecieron ganancias provenientes de trata de personas con fines de explotación sexual y secuestros.
El fiscal jefe de la zona metropolitana sur de Santiago, Héctor Barros, que encabeza la investigación, señaló que el ejecutivo ha sido detenido por sus operaciones internacionales vinculadas al Tren de Aragua.
“No estamos hablando del banco, o que a través del banco hacía esto, sino que él tenía muchas cuentas abiertas en distintos bancos, y a partir de ahí empezaba a operar (...) Son 78.000 millones de pesos (unos 85 millones de dólares) que salieron de Chile a través de empresas de criptomendas hacia otros países”, dijo.
La PDI informó que se lograron incautar 370.000 dólares que estaban en criptomonedas.
“Es la primera vez que le pegamos donde ellos más lo resienten, que es en el patrimonio”, apuntó el fiscal Barros.
A través de una declaración pública, el Banco Santander ha señalado que ha colaborado “plenamente con las diligencias solicitadas por la autoridad competente”.
“El Banco mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier conducta que se aparte de la ley o de la normativa vigente. En caso de verificarse responsabilidades individuales, se adoptarán todas las medidas que correspondan”, informó.


























