Nuevo ataque ruso a Kiev deja al menos 22 muertos y 90 heridos
El Ejército ruso ha vuelto a desatar el miedo en las calles de Kiev con una ofensiva aérea de drones y misiles. El nuevo asedio deja al menos 22 víctimas mortales y 90 heridos, según señalaron las autoridades ucranianas ayer, cuatro días después del bombardeo más letal del año contra la capital del país, en el que murieron una treintena de personas y 92 resultaron heridas.
El asedio en la ciudad causó “daños en más de diez puntos”, donde “más de 400 socorristas y policías han sido desplegados para atender las consecuencias del ataque”, según explicó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El número de víctimas ha aumentado a medida que avanzan las labores de rescate.
La ofensiva contra Kiev fue lanzada en la antesala de la cumbre de la OTAN, que se celebrará entre el 7 y el 8 de julio en Ankara (Turquía), donde el apoyo a la defensa de Ucrania será uno de los temas dominantes.
Zelenski se reunirá en Turquía con su homólogo estadounidense, Donald Trump —quien es además el principal interlocutor con Moscú—, para tratar de desbloquear las negociaciones para el fin de la guerra y solicitar material bélico de defensa, tras cuatro años y medio de conflicto.
“Es fundamental que el mundo —en primer lugar, Estados Unidos y nuestros socios europeos— salga de la Cumbre de la OTAN en Ankara con decisiones firmes en apoyo de nuestra defensa aérea”, agregó el líder de Kiev en redes sociales.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó ayer que sus fuerzas habían llevado a cabo un ataque “masivo” contra Kiev y otros lugares con armas de largo alcance y alta precisión lanzadas desde el aire, la tierra y el mar, así como con drones.
El Kremlin, que niega sistemáticamente los ataques contra la población civil, aseguró que la ofensiva fue lanzada contra instalaciones militares y energéticas en la capital, así como algunos aeródromos militares en varias otras regiones de Ucrania. La afirmación fue contrastada por Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Militar de Kiev, quien afirmó que el blanco fueron edificios residenciales. Lugares donde la gente dormía y vivía su vida cotidiana”.

























