Histórico acuerdo petrolero de Estados Unidos con Venezuela
La Casa Blanca detalló ayer las condiciones del acuerdo petrolero alcanzado entre Estados Unidos y Venezuela, y lo presentó como una alianza estratégica orientada a expandir la influencia energética estadounidense y revitalizar la infraestructura de la industria venezolana.
En una hoja informativa publicada en su página web, el gobierno de Donald Trump afirmó haber asegurado los derechos y el control mayoritario sobre más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela. Esta cifra expande de forma significativa las reservas probadas territoriales de Estados Unidos, estimadas en aproximadamente 46 mil millones de barriles.
“El acuerdo, firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, otorga al gobierno estadounidense poderosos derechos de gobernanza, propiedad económica y la garantía de un suministro a bajo costo de una nueva empresa petrolera privada venezolana, que se convertirá en la segunda compañía petrolera privada más grande del mundo por reservas”, señaló.
Agregó que el gobierno venezolano otorgó a North American Blue Energy Partners (Nabep) concesiones por 100 años para operar 17 campos petroleros. La empresa, descrita por Washington como una de las principales productoras privadas de Venezuela, prevé invertir hasta 100 mil millones de dólares en infraestructura petrolera.
Asimismo, el pacto asigna participación accionaria de 35% a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Defensa estadounidense en la empresa matriz de Nabep. Según las proyecciones de la Casa Blanca, esa cuota generará cientos de miles de millones de dólares en dividendos para Washington sin representar costos para sus contribuyentes.
En el plano comercial, el Departamento de Estado obtuvo el derecho de adquirir a precio de costo 20% de la producción de los yacimientos actuales y futuros de la firma. Adicionalmente, se fijó cláusula de primera opción de compra sobre 80% restante en escenarios de emergencia energética.
Para resguardar el control operativo, Washington ejercerá poder de veto sobre los nombramientos de la junta directiva de Nabep la cual deberá estar integrada en su mayoría por ciudadanos estadounidenses.
El marco legal del acuerdo estará sometido exclusivamente a las leyes y tribunales de Estados Unidos.


























