Día del periodista
Este 10 de mayo se celebra el Día del Periodista boliviano. La fecha invita a reflexionar sobre el rol de la gente de prensa, su trabajo diario y la crisis en la que están sumidos los medios, entre otros temas.
El día fue fijado en 1938 por el presidente de facto Germán Busch, quien decretó considerar la actividad periodística como una profesión y conceder jubilación a quienes la ejercieran.
La fecha coincide además con lo ocurrido el 10 de mayo de 1865, cuando el también presidente de facto Mariano Melgarejo, condenó a muerte al periodista Cirilo Barragán, y al poeta Néstor Galindo, por haber expresado, cada uno en su campo, sus críticas al régimen.
Hoy los periodistas en Bolivia no son condenados a muerte, pero siguen siendo perseguidos y presionados por su trabajo. La actitud hostil viene de diversos flancos.
El Gobierno ha implementado un ataque sistemático contra ellos y hacia los medios de comunicación considerados críticos. Mientras presiona y descalifica a los reporteros, ahoga económicamente a los periódicos, canales y emisoras que lo cuestionan.
El más reciente informe de Reporteros Sin Fronteras califica como alarmante la situación de la censura del Gobierno contra medios. De 180 países, Bolivia está en el puesto 113 de la lista.
El riesgo de agresiones y amenazas pueden surgir en cualquier cobertura. Ayer una periodista de este matutino fue amenazada y casi golpeada por la familia de un sentenciado por feminicidio.
Todos los ataques buscan amedrentar a la prensa para que no informe. El poderoso quiere acallarnos para que no denunciemos sus negociados o para no perder votos y el victimario nos golpea y amenaza para ocultar las acusaciones en su contra.
No sólo hay agresiones para acallarnos. Algunos ofrecen regalos, paga y otras dádivas que ponen a prueba la ética profesional.
¿Por qué se busca o callar o comprar periodistas? La respuesta es sencilla, pero el asunto es complejo: no se debe olvidar que para tomar buenas decisiones es necesario estar informado y si se consigue ocultar la información o manejarla al antojo de intereses personales la gente no podrá tener más conocimiento.
La información es un tema crucial para asegurar la democracia y un Estado de derecho. De ahí la importancia del trabajo periodístico.






















