Bolivia, 2040
Levantar la muralla alrededor del Parque Tunari y de la Chiquitania atrajo a los pesimistas de siempre y a los oportunistas habituales, pero luego de peleas, licitaciones, y la magna prohibición de coimas, vemos el resultado.
Libres de toda persecución y caza indiscriminada jaguares, ciervos, tapires y emplumados pueden volar y correr a sus anchas. El bosque seco va recuperando verdor y los turistas más adinerados pueden ver su recuperación por medio de imágenes satelitales enviadas a los dispositivos ópticos instalados en sus retinas.
Bolivia hizo caso a lo que dijo el filósofo David Wallace-Wells cuando habló sobre la indiferencia al cambio climático.
Dejamos la indiferencia a un lado y somos el primer país con cero emisiones de carbono porque todo el parque automotor, si no es eléctrico es impulsado por hidrógeno.
Pocos tienen auto propio y nadie se vanagloria de poseer un cero km. Les parece vergonzoso. Prefieren mil veces usar sus pies o el transporte público.
Es también el primer país en consumir proteína solamente de origen vegetal, gracias al descubrimiento hecho en las tierras altas del Beni.
La cocaína es cosa del pasado. Al no haber demanda, la oferta ha caído a niveles muy bajos como para entrar en las estadísticas.
El comercio es 100% electrónico, a pesar que las criptomonedas son una antigualla, todavía se puede hacer transacciones con ellas. Ahora hacemos intercambios comerciales con el sistema de puntuación individual. Una persona vale más por su respeto al medio ambiente y por la cantidad de árboles que ha sembrado, que por otro valor.
Los ojos de agua de la Chiquitania son nuevamente surtidores puros. Los científicos han descubierto que los ojos del salar son la mejor fuente de litio, porque los procesos de transformación necesitan muy poco de este metal.
La vestimenta ya no preocupa, porque los rayos cósmicos que atravesaron a la atmósfera en 2019, cuando la actividad solar cayó al mínimo, desató una amplia protección epidérmica, al contrario de lo que se creyó en ese fatídico año.
Ya no es necesario pensar en bolsas y bombillas plásticas porque el país ha sido declarado libre de ellos en 2030. Y por dar otro ejemplo las 90 Tn de heces fecales de mascotas, que afectaban diariamente a Cochabamba, han dejado de hacerlo porque los humanos han entendido que una mascota no es necesaria en el hogar, sobre todo si se la humaniza en grado extremo.
Bolivia es un ejemplo de desarrollo para el planeta.
Acabo de despertar. Fue ¿una pesadilla o un sueño? Usted decide.
La autora es máster en comunicación social y periodista.
Columnas de MÓNICA BRIANÇON MESSINGER





















