Otra vez los árbitros en el fútbol nacional
La segunda jornada de la División Profesional del Fútbol Boliviano ha dejado una estela de dudas sobre la correcta administración de justicia deportiva por parte del juez central y de sus asistentes.
En el encuentro jugado en El Alto de ciudad de La Paz (estadio Villa Ingenio), el árbitro cruceño Carlos Arteaga, en complicidad con su asistente, no convalidó un gol legítimo convertido por el jugador Alonso Sánchez, del equipo de Aurora, a los 11’ del segundo tiempo.
Este jugador no cometió ninguna falta, pero el mencionado árbitro se inventó alguna infracción y anuló la jugada previa al gol en franco desmedro del visitante.
Por supuesto que esa acción pudo haber cambiado la historia del partido, que terminó con triunfo de Alwas Ready 1-0.
Sobre el particular, el presidente de Aurora, Jaime Cornejo, sugerirá en el próximo Consejo de la División Profesional que la empresa que detenta los derechos de televisión de los partidos coloque un monitor cerca de la mesa de control para que el árbitro, en situaciones confusas, pueda ser cooperado con este mecanismo para tomar una decisión final.
La idea no es mala, pero debe ser consensuada con todos los clubes y además ser consultada a la Confederación Sudamericana de Fútbol si se puede aplicar esta “ayudita”, que no es precisamente el famoso VAR.
Pero se tiene que hacer algo porque la promoción de nuevos árbitros y asistentes puede causar más problemas.
También en el lance que se jugó en Cochabamba entre Municipal Vinto Palmaflor (1-0) frente a Royal Pari, el árbitro Ángel Flores no sancionó un claro penal a favor del equipo cochabambino cuando el defensor Anier Figueroa de Royal Pari puso el brazo para desviar el balón a los 37’ del primer tiempo. Jugada clara.
Esta situación no tuvo mayor repercusión porque el local ganó el lance.
De una u otra manera, todos tendrán que poner atención para evitar en el futuro complicaciones mayores.
El autor es Director Codebol
Columnas de EDUARDO ARÉVALO TINEO






















