Educar o embutir
La educación es un derecho humano. La educación escolarizada hasta los 18 años es obligatoria y la educación posterior (técnica, universitaria) es opcional. Pero los que deciden por educación universitaria ¿realmente estarán dispuestos a recibirla?
Esta idea es controversial, pero voy a explicarla. En Bolivia, la educación universitaria es gratuita y no tiene ninguna barrera para el ingreso. En muchos países, la educación universitaria es accesible sólo para aquellos que pueden y quieren estudiar a un nivel de mayor exigencia educativa. Para el resto, está disponible la formación a nivel técnico medio o superior. Por tanto, la universidad destaca su enseñanza con un mayor nivel de abstracción y estructuración del pensamiento.
Saber y tener la habilidad para aprender bien es importante porque la universidad es sinónimo de investigación. Los estudiantes que no pueden hacer esto, es posible que gusten más de las cosas prácticas, las cosas aplicadas, nada de teoría aburrida. Para estos estudiantes la opción ideal sería ingresar a carreras que hacen más aplicaciones y menos teoría como electricidad, diseño, programación, administración, veterinaria, salud, etc. Todo lo mismo, pero a nivel aplicado.
Sin embargo, en Bolivia no se hace la diferencia. Muchos ministros de Educación tienen miedo a la palabra discriminación y le entusiasma hablar de “derecho para todos” sin haber comprendido que embutir a todos en un mismo lugar y no dar opciones a lo que la gente le gusta y quiere hacer es también una opción para no discriminar.
Como consecuencia, la universidad en Bolivia comparte en su currículo la formación técnica y la universitaria. Todo para complacer al gran número de estudiantes que no gusta de la teoría ni la investigación, pero igual quiere acceder a un diploma profesional. Tenemos docentes que no pueden exigir la profundización en la enseñanza teórica para pasar a la enseñanza-aprendizaje críticos para motivar la investigación. Es más, muchos docentes son del grupo que no gusta de la teoría. Los estudiantes de pre y posgrado exigen al docente sus diapositivas para no tener que leer ni estudiar más allá de los PowerPoint y tener que responder a los casos más prácticos porque eso es lo que harán o hacen en el día a día en sus trabajos y lo que requieren para su vida. Pero ¿ayuda esto al progreso de las empresas? Sólo existe progreso si existe pensamiento crítico, de investigación. La gente que repite lo que se “debe hacer” solo obtendrá lo que siempre obtiene, por lo que no se genera desarrollo.
Por lo tanto, debemos repensar si queremos seguir con la idea de “la educación es para todos” que suena bien pero que no lo es; o mejorar la visión hacia “una educación adecuada para cada gusto y potencial”.
La autora es doctora en economía internacional
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