La cuarta ola está aquí
Los datos acerca de la irrupción de la cuarta ola de contagios de Covid-19 y del avance de la vacunación contra esa enfermedad evidencian una marcada disparidad de la situación pandémica en el país y, en consecuencia, la necesidad de un ajuste a escala departamental y municipal de las estrategias y acciones sanitarias para frenar la peste.
En efecto, los registros oficiales de las últimas semanas muestran que Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca presentan un incremento sostenido de contagios, es decir, están ingresando a la cuarta ola de la pandemia, mientras que los otros departamentos no se registra ese aumento: están aún en la tercera, y existe incluso uno, Tarija, que continúa en la segunda.
Según el reporte epidemiológico semanal, Santa Cruz está en su séptima semana de aumento sostenido de casos de Covid. Este departamento pasó de 635 casos que registraba en la segunda semana de septiembre a 1.913 en los pasados siete días. Con esta cifra, las personas contagiadas representan el 49,3 por ciento de todos los positivos del país.
En Cochabamba los contagios se incrementan desde hace tres semanas: 37 casos nuevos a inicios de octubre y 647 la semana anterior. Chuquisaca está en su cuarta semana de crecimiento sostenido de contagios.
Respecto de la inmunización contra el mal, “Tarija y Cochabamba son los departamentos que están con mejores coberturas de vacunación: en primeras dosis, 73,7 por ciento y 68,2 por ciento; y en segundas están con 64,5 por ciento y 58,3 por ciento, (respectivamente)”, informaba ayer el Viceministro de Gestión del Sistema Sanitario.
En el extremo contrario están Potosí, Beni y Pando, que tienen una cobertura en segundas dosis que está por debajo del 45 por ciento; y en primeras dosis oscilan entre el 52 por ciento y el 57 por ciento, “por debajo de la media nacional que es 63,7 por ciento” de la población meta: mayores de 16 años.
“Tenemos 15,2 millones de vacunas (…) en el país, eso es más que suficiente para garantizar la vacunación a toda la población (meta) con sus dos dosis totalmente garantizadas. Pero hay todavía una reticencia, hay todavía un rechazo a la vacuna, a pesar de que ya tenemos la cuarta ola oficialmente encima”, decía el Viceministro.
Ése es, precisamente, uno de los elementos esenciales de la lucha contra la pandemia: convencer a los reticentes de los beneficios de recibir el pinchazo inmunizador.
Y de eso tendrían que encargarse las autoridades municipales y departamentales. El Gobierno ha conseguido proveer al país de las vacunas necesarias, corresponde a las instancias locales lograr ampliar la cobertura de la inmunización.
El otro aspecto esencial en el combate contra la propagación del coronavirus es el reforzamiento de las medidas de bioseguridad, y esa tarea es también ahora responsabilidad de los Gobiernos municipales y departamentales.






















