Nuevas formas de violencia sexual hacia el colectivo TLGB en Bolivia
El pasado mes de octubre, el Instituto para el Desarrollo Humano-Bolivia (IpDH), realizó una encuesta en línea dirigida a la comunidad TLGB (transexuales, lesbianas, gais y bisexuales) del país con el objetivo de conocer la magnitud del problema de la violencia sexual digital en esta población. Los resultados revelaron que el 25% de los encuestados ya sufrieron esta nueva forma de violencia sexual.
La necesidad de realizar una encuesta surgió de testimonios recibidos de miembros de la comunidad TGLB víctimas de violencia sexual digital, y de la constatación de que, en algunas personas, esas agresiones tuvieron efectos devastadores, como depresión y suicidio, porque violaron su intimidad y dignidad ante miradas ajenas, en las redes sociales.
Para realizar el estudio mencionado, el IpDH, trabajó con líderes del Movimiento Trans Feminista Bolivia y del Colectivo DSG de Cochabamba para validar el cuestionario. Una vez difundido, se registraron 108 respuestas del mismo número de personas de todo el país, con una participación mayoritaria de jóvenes entre 18 a 29 años de edad y de la población gay.
Los resultados del estudio revelan que el 25% de los participantes ya fueron amenazados y chantajeados con publicar sus fotos o videos con contenido sexual —reales o manipulados. El 13% de los encuestados afirmó que los agresores llegaron a publicar en las redes sociales sus fotos o videos íntimos, sin autorización. A este delito se denomina sextorsión. La mayoría de las personas afectadas reaccionó con temor, rabia y vergüenza. Pero solo la mitad sentó una denuncia en las instancias policiales correspondientes; una cuarta parte no hizo nada y el resto buscó apoyo en su entorno de amistades.
Casi la mitad afirma haber recibido ofertas de dinero, regalos o favores, a cambio del envío de sus fotos o videos de carácter sexual. Esta práctica se denomina sexting, no está tipificada como delito porque hay consentimiento mutuo, es común en la población en general y particularmente en la comunidad TLGB. Más de la mitad de los encuestados refieren que otras personas utilizaron alguna vez sus fotografías para crear perfiles falsos en las redes sociales como Facebook y WhatsApp, o en aplicaciones de citas como Grindr, Tinder y otras utilizadas ampliamente por la población TLGB.
El 33% de l@s encuestad@s, asegura que su identidad u orientación sexual fueron sido revelados en las redes sociales sin su consentimiento (ciberbullying o sextorsión). Más de la mitad desconoce las normas de seguridad digital y tampoco conocen instituciones dónde denunciar en caso de sufrir violencia sexual digital.
Estos resultados son útiles para que las autoridades estén alertas antes estas nuevas formas de violencia sexual, se informen y puedan dar respuestas inmediatas. Es importante mencionar que existen vacíos legales sobre los derechos humanos en el ámbito digital, lo que demanda acciones de cierta urgencia, porque la digitalización de las relaciones sociales se ha acelerado debido a las circunstancias excepcionales de la pandemia de la Covid-19.
Alentamos a la comunidad TLGB a informarse y prevenir este tipo de violencia con medidas de seguridad en redes sociales, no ceder a las amenazas, guardar las evidencias de audios, chats, fotos, videos y denunciar cualquier acción de los tipos descritos arriba, ante el Ministerio Público o la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen.
El IpDH, realiza investigaciones con el propósito de conocer problemáticas que afectan a poblaciones vulnerables a la violencia sexual digital, como la comunidad TGLB, que sufre ya de estigma y discriminación. Por ello, el sistema jurídico debe elaborar y aprobar nuevas leyes para penalizar de manera específica estos delitos.
El autor es asistente de investigación del Instituto para el Desarrollo Humano-Bolivia
















