El apoyo de Covax
En los casi dos años de pandemia, Bolivia ha contado con el valioso apoyo de la iniciativa Covax para la pronta y oportuna provisión de vacunas contra el SARS-CoV-2 y es necesario destacar que, sin esa valiosa cooperación, la lucha contra la pandemia se habría complicado más.
Covax es una organización mundial que apoya el desarrollo, la fabricación y la distribución de las vacunas contra la Covid-19. Se trata de una plataforma global lanzada en abril de 2020 por la Organización Mundial de la Salud, la Comisión Europea y Francia.
La tarea central de Covax ha consistido en reunir a países para que, en conjunto, puedan realizar una oferta consistente en el mercado global de las vacunas, con el fin de lograr un acceso más amplio a un portafolio de inoculantes contra el virus. Ocurre que las naciones más desarrolladas han concentrado, como se sabe, el 80 por ciento o más de la oferta de vacunas, por lo cual Covax, mediante la mencionada unión multinacional, ha logrado convertirse en un agente activo para la demanda que no solamente ha impulsado, con los fabricantes, la producción de grandes volúmenes de dosis sino que ahora, una vez alcanzada esa meta, compra y distribuye vacunas entre sus países miembros.
De nada serviría si se impone la falta de equidad global en la vacunación; el objetivo principal de Covax es ampliar el acceso a los inoculantes, porque la pandemia no desaparecerá hasta que la población mundial, en conjunto, llegue a entre un 70 y 80 por ciento de vacunados o a la inmunidad de rebaño, lo cual permitiría pensar en el retorno a las condiciones de vida previas a la pandemia. Covax se ha fijado como objetivo alcanzar esa inmunidad a mediados de este año, mediante los compuestos que adquiere, pero también con los que donan sus países miembros a los menos desarrollados; los primeros se denominan autofinanciados, en tanto que los segundos son los financiados, entre ellos Bolivia.
Ahora que acaba de llegar una partida de vacunas Pfizer-BioNTech, donada por Estados Unidos, de 1.310.400 dosis, se ha conocido que las donaciones y las asignaciones mediante el mecanismo Covax suman 8.045.540 dosis entregadas en 2021 y los primeros meses de 2022. Si a estas cifras se suman las vacunas adquiridas por el Gobierno, se tiene en conjunto un importante esfuerzo para llegar con el esquema completo y el tercer refuerzo —¿viene un cuarto?— a un porcentaje mayoritario de la población.
El gran problema es que la ciudadanía no acude a los centros de inmunización. Lo hizo cuando se estableció la presentación obligatoria del carnet de vacunación en instituciones públicas y privadas, pero, abrogada la norma, hoy los centros establecidos para atender a más de mil pacientes al día apenas vacunan a menos de un centenar de personas. Ese ausentismo exige medidas más efectivas del Gobierno para elevar el porcentaje de cobertura de la vacuna, que es bajo con respecto a otros países de la región.



















