El fracaso de la planificación territorial integral en los municipios
Hoy vamos a hablar del fracaso del proceso de planificación territorial en la mayoría de los municipios del país. En 2016, la Asamblea Plurinacional de Bolivia aprobó la Ley 777 del Sistema de Planificación Integral del Estado que introdujo un sistema de planificación de largo, mediano y corto plazo para todas las instituciones y entidades territoriales del Estado; el PGDES 25 años, el PDES 5 años y, por último, el Plan Territorial de Desarrollo Integral (PTDI) 5 años, un instrumento de planificación del desarrollo integral que debería definir el ordenamiento territorial de las entidades territoriales subnacionales.
De acuerdo con la Ley del Sistema de Planificación Estratégica del Estado y la Ley del Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES), hasta mayo de 2022 todas las gobernaciones, municipios y autonomías indígenas deberán presentar sus PTDIs, articulados al PDES, por lo que la conminatoria acarrea responsabilidades a los alcaldes y gobernadores que no hayan cumplido con esta tarea.
Sin embargo, este instrumento tan importante para el diseño de políticas públicas en el país viene atravesando serias dificultades en cuanto a su diseño, ya que las entidades territoriales autónomas, sobre todo las alcaldías, han tomado esta conminatoria como un mero cumplimiento normativo, por lo que no han puesto seriedad, con respecto a la importancia de los procesos participativos de levantamiento de demandas para establecer la planificación, en los cuales deberían participar los ciudadanas/os del territorio, organizaciones sociales comunitarias y barriales, incluyendo al sector privado, entidades descentralizadas y desconcentradas y las empresas públicas, articuladas en cumbres y mesas, para identificar las necesidades y problemáticas municipales e incluir éstas como planes de acción para resolverlas en cinco años, lo cual no se ha hecho.
En realidad, lo que ha pasado es que, por una parte, los municipios han contratado empresas consultoras sin conocimiento real de la problemática e importancia del PTDI y lo que han hecho es copiar lo ya presentado en gestiones anteriores y resucitar los PDM (Plan de Desarrollo Municipal); por otra parte, los municipios pequeños han llevado a cabo la implementación con sus propios funcionarios públicos, sin lograr procesos amplios de análisis, ya que aparte de las tareas regulares que desempeñan esos funcionarios han tenido que intercalarlas con el cumplimiento de la elaboración del PTDI, no haciendo bien ni los servicios públicos ni la planificación; por último, municipios que han sido apoyados por ONG y fundaciones podrían salvarse , pero al depender de la ayuda han incorporado las visiones y misiones de las ONG y fundaciones en su planificación, cambiando la orientación real municipal.
Lo que vemos es que, en la mayoría de los casos, una revisión seria al proceso puede demostrar la poca importancia que se ha dado a la planificación y las implicancias que se vienen por esta miopía, por parte de las autoridades municipales, va a ser catastrófica, ya que no podrán abordar las problemáticas reales territoriales, generando una fuerte convulsión dentro de sus municipios y, lo que es peor, ningún dirigente ni político dice nada sobre este fallido proceso.
Columnas de CÉSAR AUGUSTO CAMACHO SOLIZ





















