Porongo, la muerte y el narcotráfico

Columna
ERRAR ES HUMANO
Publicado el 25/06/2022

Tomó su viejo cuaderno, aquel que ya estaba cuarteado por las hojas amarillas y por los mordiscos mal disimulados de las polillas pardas que solían visitarlo. Levantó un viejo lápiz y anotó: “Entonces sintió que por el rostro le bajaba una gota caliente, no pensó que aquella era la marca de la muerte inminente, del abismo insondable, tampoco sintió dolor, porque todo fue un instante, un momento miserable en el que todo parecía transcurrir normal en un día cualquiera de la vida de alguien como cualquier otro”.

Aquel 21 de junio, tres oficiales de Policía fueron abatidos sin motivo aparente en un patrullaje de rutina en Porongo. Bolivia cargaba por aquel entonces el estigma irrefrenable de ser un Estado en el cual se procesaba la droga que inhalaba el primer mundo.

Carlos Suaznábar, un oficial retirado con aspiraciones de escritor y cargado de canas grises, tomaba el sol de su jubilación en el patio de su casa en una Santa Cruz que él afirmaba ya no conocer.

—Así debieron sentir —afirmó Carlos Suaznábar, y cerró su vetusto cuaderno con la intención de proseguir al día siguiente con un homenaje a sus camaradas difuntos.

Sin embargo, su parecer, solidario para con su institución, se vio removido la mañana siguiente cuando nuevas evidencias apuntaron a que el asesinato inexplicable pudo ser en realidad un ajuste de cuentas.

—¡Maldita corrupción! —espetó a tiempo de tirar su cuadernito sobre la mesa.

El viejo oficial sabía que, si aquello era cierto, solamente ratificaba lo que era cotilleo diario del pueblo: la Policía estaba corroída hasta la raíz.

Carlos Suaznábar lo sabía ya, su corazón solía deambular entre su confianza por la institución verde olivo y la desazón por las evidentes muestras de corrupción.

Ese año, como ningún otro, se habían destapado varios casos que mostraban que la política hacía imposible vivir con honestidad y transparencia. Para mal de males, una investigación periodística chilena mostró con pruebas irrefutables que coches robados en el vecino país eran manejados por autoridades policiales locales y que los ladrones se codeaban con muchos uniformados para dejar pasar y legalizar los evidentes delitos.

Carlos Suaznábar lo tenía muy presente, y si bien aún no se conocía la razón y causa de los horrendos asesinatos del 21 de junio, bien supo anotar en su cuaderno una verdad innegable: “Estamos jodidos”.

 

Columnas de RONNIE PIÉROLA GÓMEZ

01/08/2025
Concepción Recamo nunca sabría si aquel día tuvo un espasmo mal disimulado, una interpretación mediocre del destino o una desazón de la memoria.  Para...
11/07/2025
Después de más de una década enseñando ética, he comprendido que la conducta humana —compleja y cambiante— se mueve entre lo relativo y lo circunstancial....
05/05/2025
Aquella mañana, Ofelia Orcajo despertó embadurnada de sudor y pálida de la impresión, su espanto no era para menos, la noche anterior había soñado que se...
14/04/2025
Como una enfermedad antigua con síntomas modernos, presenciamos cómo Tuto Quiroga pateó el tablero de la unidad y cómo Samuel Doria Medina se hizo candidato...
18/03/2025
Gobernada en su mayoría por dos regímenes de tendencia izquierdista, la Bolivia del Movimiento al Socialismo supo atravesar las últimas dos décadas...

Más en Puntos de Vista

CIUDADANÍA GLOBAL
NELLY BALDA CABELLO
06/02/2026
LA ESPADA EN LA PALABRA
IGNACIO VERA DE RADA
06/02/2026
BUSCANDO LA VERDAD
GARY ANTONIO RODRÍGUEZ
05/02/2026
SURAZO
JUAN JOSÉ TORO MONTOYA
05/02/2026
En Portada
La ciudad de Cochabamba, en plena carrera electoral para elegir a su nueva autoridad municipal, vive un momento clave de propuestas y confrontación de ideas....
Antes de ser una cafetería, CatpuCcino es un acto de amor. Un lugar donde gatos que alguna vez fueron abandonados hoy encuentran abrigo. Este espacio, ubicado...

Las elecciones subnacionales en el departamento de Cochabamba evidencian marcadas diferencias entre municipios con escasa población y aquellos con mayor...
Barcos y carrozas recorrieron los canales de Venecia el domingo 1 de febrero, en el inicio del Carnaval de esa ciudad, con multitudes enmascaradas a lo largo...
En Cuchumuela (Villa Gualberto Villarroel), que cuenta con 3.822 habitantes, postulan Carlos Ramírez Almendras (PDC), Luciano Torrico Claros (MTS) y Alan...
El comandante departamental de la Policía Boliviana, coronel Alejandro Basto, informó ayer que se ejecutan operativos de control y seguridad en mercados,...

Actualidad
Antes de ser una cafetería, CatpuCcino es un acto de amor. Un lugar donde gatos que alguna vez fueron abandonados hoy...
Ante denuncias de amenazas contra candidatos del trópico de Cochabamba, ayer hubo una reunión en la Brigada...
Un análisis del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer sobre las candidaturas rumbo a las elecciones...
La ciudad de Cochabamba, en plena carrera electoral para elegir a su nueva autoridad municipal, vive un momento clave...

Deportes
En un partido en el que pasó de todo y hasta hubo una interrupción del juego por cuatro minutos, como consecuencia de...
Aurora fue más efectivo en el choque que tuvo con la U de Vinto, al que le ganó por 2-1 en el estadio Félix Capriles y...
En un partido en el que pasó de todo y hasta hubo una interrupción del juego por cuatro minutos, como consecuencia de...
Más allá que la competencia oficial inició este miércoles, los Juegos Olímpicos de invierno Milán-Cortina d’Ampezzo...


Doble Click
La historia de la educación pública en Bolivia se inicia con un decreto emitido por Simón Bolívar cuatro meses después...
Goteras en los techos, chorreras en salas de la segunda planta y necesidad de intervención urgente es el diagnóstico...
La fiesta del Jueves de Compadres que se celebra hoy no es exclusiva de Bolivia; también se la vive en otros países...
El Consejo de Administración de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia FC-BCB) comienza a ejecutar cambios...