Moralismo hipócrita
Hermanos antiimperialistas...
La embajadora boliviana en Teherán, Romina Pérez, habría condenado, en nombre de nuestro país, "los recientes disturbios en Irán, perpetrados por los sionistas británicos y estadounidenses..."
En otras palabras, Bolivia se alinea con ese régimen criminal, ocupado durante las últimas semanas en castigar toda muestra de disenso y liquidar a manifestantes (hasta 92, según algunas estimaciones). Y lo hacemos por pura ideología.
Recordemos que los disturbios comenzaron con la muerte de una joven iraní, Mahsa Amini, muy probablemente a manos de la "policía de la moral" del régimen. La habían detenido porque su velo, obligatorio en ese país, estaba mal puesto.
Podría entender que Bolivia optara por el silencio, ya sea por interés o indiferencia. En este caso, sin embargo, nuestra embajadora afirma que los problemas de esa tiranía islámica "se resolverán con la solidaridad, el conocimiento y la comprensión del querido líder de Irán".
Se demuestra una vez más que los masistas son serviles por gusto y vocación. Lo curioso es que el masismo, es decir la izquierda boliviana, vive dando lecciones de moral a diestra y siniestra. Con esto, constatamos que son escoria, nada más... vil e hipócrita escoria.
Es muy probable que el régimen iraní termine sofocando esa revuelta popular. La ahogarán en sangre, como en el pasado. Y los bolivianos habremos contribuido a ese resultado, así sea de manera parcial y distante.
Habrá que agradecer a todos los "antiimperialistas" de salón bolivianos, implantados en la academia, los medios y el mundo artístico. Como en el pasado, toleran y justifican las peores barbaridades porque se hacen en contra de Occidente. ¡Malditos sean!
Nuestras manos están manchadas.
Columnas de ERNESTO BASCOPÉ





















