K'ara K'ara, zona de “sacrificio ambiental”
¿Cochabamba podrá usar por siete meses el relleno sanitario K'ara K'ara? El último fallo del Tribunal Agroambiental dispone que la basura se deposite siete meses más, hasta diciembre de 2025, en la celda M2-3. Pero, además, convoca a negociar una compensación con las comunidades de la zona de “sacrificio ambiental”.
En el fallo del tribunal también se constata que K'ara K'ara sigue siendo el único lugar, al menos por el momento, que más de 600 mil habitantes tienen para la disposición final de la basura, mediante la aplicación de normas de separación para los residuos comunes y los hospitalarios.
¿Qué se entiende por una zona de sacrificio ambiental? Es un sitio geográfico que ha sido degradado significativamente por la contaminación y la actividad industrial. Y, a la vez, ha causado daños graves a la salud de los habitantes y a la biodiversidad local.
La zona del relleno sanitario se extiende 40 hectáreas y en su área de influencia están varias “mancomunidades”, como la de K'ara K'ara y Pampa San Miguel.
Las 40 hectáreas fueron cedidas por la Universidad Mayor de Simón (UMSS), en 1987. Y en 1993 se formalizó su uso para la disposición de los desechos. Desde entonces, se firmaron convenios con los barrios para la ejecución de obras para compensar la contaminación resultante, sin precisar hasta ahora su impacto.
Por esta razón, la Gobernación de Cochabamba realiza una auditoría ambiental en el botadero, con el objetivo de analizar su estado actual, la magnitud de los impactos ambientales y evaluar el grado de cumplimiento de la normativa ambiental.
Esos datos servirán para determinar su cierre técnico. El estudio se pudo iniciar después de varios intentos que se extendieron durante 14 años, según publicó Los Tiempos.
Es importante que la Gobernación concluya esta auditoría, pues será el informe más actual y confiable sobre el daño ambiental en esta zona de la ciudad y las medidas que deben implementarse para mitigarlo. También será una radiografía para saber el estado real del vertedero que se ha utilizado por más de 38 años.
Sólo un estudio adecuado y alejado de las presiones que existen alrededor del conflicto de la basura podrá respaldar las recomendaciones para mitigar el daño en el entorno del vertedero.
Los resultados de esta auditoría también tendrán que servir para evitar que los problemas se repitan en otros botaderos o en los nuevos sitios que se utilizarán para el acopio, la disposición y la industrialización de la basura.
El fallo agroambiental ha determinado, además, que el municipio avance en la búsqueda de una solución de fondo de manera consensuada.
Ese es quizá el mayor desafío que se tiene en adelante para encarar de una forma adecuada y responsable de los residuos sólidos que se generan.
















