La urgencia de buscar una alternativa a K’ara K’ara
Cochabamba se encuentra en una encrucijada desde hace años por la presión para cerrar el botadero de K’ara K’ara y la falta de un espacio adecuado para emplazar un complejo de industrialización de la basura.
La última y única auditoría ambiental que se ha realizado en el vertedero ha confirmado que K’ara K’ara es un botadero gestionado y no un relleno sanitario, como señalaron las empresas que administraron ese vertedero cobrando por cada tonelada que ingresaba para realizar la disposición final.
La principal conclusión de la auditoría se constituye además en una alerta, con sustento técnico, para que se busque una alternativa, en el corto plazo, con e fin de evitar un desastre ambiental y la interrupción del servicio de recojo de basuras en el municipio de Cochabamba.
La auditoría ambiental integral al botadero determinó que el sitio “no es un relleno, sino un botadero manejado que ya no cumple con las condiciones mínimas de seguridad ambiental ni sanitaria, por lo que se recomienda su cierre técnico inmediato debido a los riesgos graves para la población y el medio ambiente”.
El estudio técnico ofrece una radiografía completa sobre el estado actual del botadero y remarca la importancia de que se trabaje en su cierre técnico de “inmediato”.
El tema de la disposición de la basura y la gestión ambiental es central para Cochabamba. El tratamiento de los residuos es sólo una señal de la dejadez con la que se han encarado los problemas ambientales en este municipio, y también en los del eje metropolitano, porque tenemos una variedad de ejemplos para constatar que el cuidado del medio ambiente ha quedado relegado en los últimos años.
A excepción de Sacaba, gran parte de los vertederos tienen fecha de vencimiento en el eje metropolitano y son fuentes de contaminación y de conflictos permanentes.
Los resultados de la auditoría ambiental se divulgan en un momento estratégico: serán útiles para que quienes aspiran a ser elegidos autoridades municipales el mes de marzo, formulen sus propuestas y tendrían que avivar el interés y exigencia ciudadanos acerca de la gestión de nuestros residuos sólidos.
La solución al manejo de la basura que producimos en el municipio de Cochabamba no puede relegarse más y tampoco es posible continuar a considerar K’ara K’ara como la única alternativa, debido a que la auditoría es clara al alertar de un colapso de las macroceldas, sino se asumen acciones de inmediato.
No se trata ya de hacer una lista de buenas intenciones, sino de encarar el tema como una necesidad prioritaria y plantear una opción seria, técnica, con consenso y respetuosa de la normativa ambiental.
K’ara K’ara ya cumplió su ciclo y está agotada, la auditoría es una llamada de atención para tomar acciones, despojadas de intereses políticos y económicos.


















