Urge desalojar las casas en riesgo de derrumbarse
Desde hace más de cuatro años, cerca de 350 familias se han perdido sus viviendas de un momento a otro a causa de los deslizamientos que afectan a las serranías del extremo sudeste de la ciudad de Cochabamba.
Los derrumbes comenzaron poco a poco, primero como grietas en los muros y pisos, luego, las paredes cedieron hasta convertirse en un peligro por la inminencia de su caída.
En el municipio existen al menos cuatro zonas rojas devastadas por los deslizamientos del terreno, situación que empeora en cada época de lluvia porque los suelos se saturan de agua y se desestabilizan con facilidad.
Los estragos afectan a los vecinos de Alto Cochabamba, a la mancomunidad de Takoloma, a las OTB Nuevo Amanecer y Salvador Bajo y a Ticti Sur, al Barrio Universitario y 14 de Abril. La mayoría de los sitios desastrados están en el Distrito 8, en las serranías próximas a la carretera al valle alto de Cochabamba.
Las primeras señales del siniestro natural aparecieron en 2022. En la mancomunidad de Takoloma al menos 30 familias de las OTB Lomas de Santa Bárbara, Japón, Libertad y Carolina han visto sus casas reducidas a escombros y sin una alternativa inmediata para volver a contar con un techo propio.
Esa historia se repite en el deslizamiento más reciente en las OTB Nuevo Amanecer y Salvador Bajo, donde 22 viviendas han colapsado por completo en los últimos meses y se deben reubicar a por lo menos 83 familias, más de 60 viven en edificaciones que están a punto de caerse.
Hasta el momento, los esfuerzos de la Alcaldía de Cochabamba se han centrado en estudios para identificar las causas del desastre.
Esos estudios han concluido que en los sitios siniestrados existe una falla geológica activa. Tan activa como la vida de los habitantes de esos lugares inhabitables, por lo que es urgente que los abandonen, que desalojen sus viviendas pues el riesgo de derrumbe es inminente.
Después de varios años, y ante el inminente colapso de las casas que siguen en pie, el Concejo Municipal ha emitido la declaratoria de desastre instruyendo que el Ejecutivo municipal trabaje en coordinación con la Gobernación de Cochabamba y el Gobierno nacional para reubicar en otros sitios a las familias afectadas.
Es imprescindible reubicarlas para evitar la pérdida de vidas y eso es solo posible si los tres niveles del Estado trabajan de forma coordinada y con un cronograma claro para dotar de una vivienda social a unas 350 familias que se han cada sin casa por un desastre natural que derruyó el resultado de años de esfuerzo y sacrificio.
La declaratoria de desastre no mejorará por sí sola la situación de los damnificados, por lo que la Alcaldía de Cochabamba debe liderar el plan de reubicación y presentar un mapa de riesgos para que no se registren nuevos asentamientos.
















