Luces y sombras de los primeros 100 días de Rodrigo Paz Pereira
A cien días de la asunción de Rodrigo Paz Pereira, el panorama político boliviano presenta un contraste marcado: si bien se registran avances significativos en los ámbitos económico y político, por otro lado, dos pesados escándalos están poniendo a prueba la estabilidad del Gobierno.
La emergencia de los carburantes: ¿ineficiencia o sabotaje?
El primer frente crítico se refiere al daño sufrido por cientos de vehículos debido a la deficiente calidad de la gasolina distribuida por YPFB. Aunque las dificultades relacionadas con la mezcla de etanol se remontan a 2017, la crisis actual parece ir más allá del simple hecho de haber superado el polémico umbral del 12% de bioetanol.
Las autoridades, carentes de una estrategia investigativa coherente, han ofrecido versiones contradictorias. Los datos sugieren que el problema, localizado principalmente en el Oriente (Santa Cruz y Beni), deriva de la falta de mantenimiento de los tanques de almacenamiento tras la crisis de abastecimiento.
Sin embargo, la sospecha de un sabotaje interno por parte de funcionarios vinculados a las administraciones anteriores del MAS sobrevuela con fuerza los pasillos del poder. Ahora, el Estado enfrenta una ráfaga de demandas de resarcimiento por la falta de vigilancia sobre la calidad de los combustibles. ¿Rodarán cabezas?
El "misterio" del vuelo chárter y las maletas fantasma
El segundo escándalo, de tintes casi cinematográficos, involucra el ingreso al país de más de 30 maletas que evadieron los controles aduaneros. La operación fue orquestada por una exdiputada de Santa Cruz utilizando un pasaporte diplomático vencido, con la complicidad de un poderoso juez.
Mientras la investigación avanza a paso de tortuga, se entremezclan acusaciones de narcotráfico y corrupción judicial, la exdiputada y el juez se encuentran entre rejas y un misterioso extranjero, que acompañó a la exdiputada en el vuelo, está prófugo.
Al día de hoy, no hay rastro de las maletas, pero el costo prohibitivo del vuelo chárter hace suponer que transportaban cerca de 40 millones de dólares en efectivo, una cifra enorme introducida ilegalmente en un contexto de grave escasez de divisas.
Los nudos por desatar siguen siendo muchos: ¿Quién era el destinatario real de ese cargamento? ¿Cuál era el origen y el uso de los fondos?
La ciudadanía espera respuestas que, por ahora, se resisten a llegar.
El autor es físico y analista
Columnas de FRANCESCO ZARATTI

















