Bocados insalubres
Los recientes operativos que la Intendencia Municipal de la Alcaldía de Cochabamba ha realizado en la zona del Correo, un punto de encuentro de personas y de una gran oferta de comida rápida, han puesto en evidencia la oferta de alimentos en condiciones insalubres.
El propio director de la Intendencia Municipal, Enrique Navia, quedó sorprendido con la gran cantidad de carne en mal estado, visiblemente descompuesta, y destinada a hamburguesas que se ofrecían 15 bolivianos con una total falta de escrúpulos y de responsabilidad por los efectos de esos insalubres bocados en la salud de los consumidores.
En el mismo lugar, ahí donde se cruzan las avenidas Heroínas y Ayacucho, en otro control la Intendencia Municipal halló carne en estado de descomposición, cortada en filetes, lista para preparar piques, mini piques, salchipapas y lomitos que se consumen masivamente en este punto de la ciudad de Cochabamba.
Dos controles consecutivos no fueron suficientes para detectar todas la irregularidades que cometen los vendedores de comida en el Correo. En una tercera intervención, Defensa del Consumidor de la Alcaldía de Cochabamba descubrió el uso de aditivos para “estirar” los aderezos como la mayonesa. Otro aspecto que preocupó fue la falta de extintores ante posibles incendios y falencias en las instalaciones de esas cocinas que funcionan con gas licuado.
Las inspecciones constataron la falta de conciencia de algunos comerciantes que no dudan en vender comida en mal estado con tal de asegurar sus ganancias y no se ponen a pensar que quienes consumen sus productos se pueden enfermar.
También evidenciaron, por una parte, que las acciones de control y supervisión ejecutadas por las instancias municipales para asegurar la inocuidad de los alimentos vendidos en la calle son insuficientes. Y, por otra, que no existen mecanismos adecuados al lugar y las circunstancias del consumo para que el consumidor denuncia la mala calidad de lo que compra.
Y, lo que es al menos igual de preocupante, que los consumidores parecen ignorar los riesgos de ingerir bocados de dudosa calidad alimenticia y muy posible insalubridad.
El consumo productos en mal estado puede provocar una serie de molestias, como dolor de estómago y diarreas y enfermedades como infecciones bacterianas, gastroenteritis, hepatitis, rotavirus. Además de dolencias cuyo efecto no es a corto plazo. Eso ocurre, por ejemplo, con la ingesta de aditivos químicos –colorantes, saborizantes y otros– no autorizados, y comida freída en aceite reciclado innumerables veces.
La noticia de la venta de alimentos en mal estado en el Correo provocó comentarios que cuestionan también la ubicación que tiene estos puestos de comida rápida en una avenida céntrica que por las noches se convierte en un mercado y en otros puntos conflictivos, como la avenida Ayacucho y Colombia a mediodía.
A partir de este atentado contra la salud que cometen vendedores de comida rápida es urgente que la Intendencia Municipal genere medidas de control para que el consumir denuncie y para certificar a los puestos que cumplen con las normativas de inocuidad, que son la garantía para que los alimentos no causaran daño a la salud del consumidor cuando se preparen o consuman.


















