Chile y Bolivia, entre la historia y el futuro
El encuentro de los cancilleres de Bolivia y Chile, Fernando Aramayo y Franciso Pérez, en la frontera de Tambo Quemado-Chungará, el pasado jueves, no solo es una demostración de proximidad; sino, que puede marcar un giro en la construcción de una agenda común en materia de economía, integración y seguridad.
Sin embargo, el encuentro no puede estar al margen de la historia que comparten ambos países por la Guerra del Pacífico que dejó a Bolivia sin una salida soberana al mar, una demanda que persisten en el pueblo boliviano hasta el día de hoy.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia calificó el encuentro de “histórico”, luego de 20 años de distanciamiento. El Canciller chileno participó con una comitiva de cerca de 15 empresarios transandinos y 17 bolivianos.
La dinámica económica ha hecho que hoy muchos bolivianos se establezcan en Chile en busca de mejores oportunidades de vida.
Se estima que entre 148 mil y 180 mil bolivianos viven en Chile, según datos del Instituto Nacional de Estadística de Chile, y sus proyecciones de 2023 y 2024. Además, la comunidad boliviana creció un 35 por ciento entre 2018 y 2022 principalmente en la región fronteriza de Antofagasta.
La presencia boliviana es notoria en la región fronteriza, donde se calcula que uno de cada cinco habitantes de la Región de Antofagasta es inmigrante principalmente proveniente de Bolivia. Y, aunque, la presencia de súbditos del vecino país en Bolivia es minoritaria, pues, se estima que hay unos 4.500 chilenos, ya forma una comunidad importante.
Sin embargo, en los años recientes esta migración se ha visto afectada por el crecimiento de la criminalidad.
Así como la frontera es un espacio económico dinámico; también, es un punto crítico por el tráfico de drogas y de vehículos robados, además, de contrabando y trata y tráfico de personas. A ello se suma que el país se ha convertido en un país de tránsito para el paso de migrantes venezolanos y de otras nacionalidades.
La avalancha de inmigrantes que llegan a Chile ha elevado las tensiones con la población debido a que demandan acceso a la salud pública y la vivienda social. Muchos se instalan en campamentos en la frontera o crean asentamientos informales en condiciones deplorables.
El nuevo presidente de Chile, José Kast, ha comenzado a endurecer el control migratorio con el plan “Escudo Fronterizo”, que incluye zanjas, la construcción de muros y mayor control militar.
De ahí, que el encuentro entre los dos cancilleres marque el inicio de una nueva etapa y represente una oportunidad para avanzar en una agenda común.
El peso de la historia siempre será un factor determinante en la relación de ambos países; pero, también la voluntad de construir un futuro mejor. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha instado a mirar hacia adelante.
El encuentro en la frontera puede constituirse en un hito para que los países restablezcan sus relaciones diplomáticas para comenzar a avanzar en propuestas como un tratado de libre comercio y una integración real.



















