Concejales, llamados a fiscalizar
Bolivia sale poco a poco del ambiente festivo por los actos de posesión de los nuevos alcaldes para ver el inicio de la gestión de las nuevas autoridades. En este contexto los concejales municipales están llamados a fiscalizar no como una opción, sino como un mandato que recibieron en las urnas el pasado 22 de marzo.
Tras la experiencia de los años anteriores, los nuevos munícipes deberían tener claro que su rol no es solo aprobar ordenanzas en sesiones solemnes y con poco debate, sino entender que su verdadera misión es la fiscalización responsable, no entendida como una hostilidad política contra la nueva autoridad ejecutiva, sino como un contrapeso necesario para transparentar el uso de los recursos públicos.
En Cochabamba, por ejemplo, el contrato para el tratamiento de los residuos sólidos en el botadero de K’ara K’ara, en Cotapachi y en Sacabamba merece su atención.
Los nuevos ediles deben revisar y hasta auditar el contrato de gestión de la basura suscrito para los próximos 25 años con una asociación de la que se conoce muy poco. El ignorar una fiscalización en este tema es condenar a la ciudad a una crisis sanitaria recurrente como la que vive actualmente debido a la suspensión del servicio de recojo por más de cinco días. Ya no se puede normalizar la imagen de los mercados convertidos en basurales, porque las empresas que supuestamente deben hacerse cargo de la gestión no cumplen sus funciones y el resultado es nuevamente una ciudad inundada de desperdicios.
En Santa Cruz está el caso del Mercado Mutualista que ha destapado una presunta red de corrupción que salpica a jueces y magistrados involucrados en supuestos hechos de prevaricato, según la denuncia del Tribunal Supremo de Justicia. Los concejales cruceños tienen la obligación de fiscalizar y revisar todo el proceso para defender este espacio. La presidenta del Concejo Municipal, Luisa Nayar, ya ha anunciado que fiscalizarán éste y otros procesos similares, porque los predios municipales en riesgo son por lo menos 100.
En La Paz, el órgano deliberante ha dejado claro, desde un inicio, que ejercerá oposición y que al menos intentará fiscalizar al nuevo alcalde. Aunque la elección ha sido cuestionada por la nueva autoridad, los concejales han sido frontales en el rol que tendrán por cinco años.
La fiscalización es, en esencia, la garantía que tienen los ciudadanos que les confiaron el voto a los candidatos de que sus recursos serán bien manejados.
La labor de los nuevos concejales no es solo aplaudir las obras que entrega el Alcalde, sino fiscalizar y revisar cómo se hace cada una de esas obras. Si todo se manejó de forma transparente o hubo irregularidades.
La responsabilidad de los concejales es mayor si la población reafirmó su confianza en una autoridad. En cinco años se podrá ver si los concejales electos podrán decir: misión cumplida.



















