Bolivia, la gubernamentalidad y Foucault

Columna
BITÁCORA DEL BÚHO
Publicado el 04/06/2026

La idea de poder suele estar asociada, casi automáticamente, con la imposición. Gobernar, para muchos, significa mandar, controlar, prohibir o administrar recursos desde arriba.

Sin embargo, Michel Foucault propone una idea mucho más compleja y profunda: la gubernamentalidad. Para Foucault, gobernar no consiste únicamente en dirigir un Estado o ejercer autoridad sobre una población. Gobernar es, sobre todo, influir en la conducta de las personas.

Es moldear hábitos, prácticas, formas de pensar y maneras de vivir. El poder no actúa solamente mediante leyes o castigos; también opera a través de la educación, la cultura, los discursos sociales, los medios de comunicación e incluso las costumbres cotidianas.

La gubernamentalidad aparece precisamente como una forma moderna de ejercicio del poder. Foucault observó que los Estados contemporáneos dejaron de gobernar únicamente mediante la fuerza o la amenaza. En lugar de eso, comenzaron a desarrollar mecanismos más sofisticados para orientar el comportamiento colectivo.

Escuelas, hospitales, estadísticas, normas de higiene, sistemas educativos, campañas públicas e instituciones sociales comenzaron a organizar la vida cotidiana de las personas. El objetivo ya no era simplemente castigar, sino administrar la conducta humana.

En otras palabras, la gubernamentalidad implica la “conducción de conductas”. No significa dominar directamente a los individuos, sino crear las condiciones para que las personas se gobiernen a sí mismas de acuerdo con ciertos objetivos sociales. Por eso Foucault decía que el poder moderno es más eficiente cuando parece invisible. La gente termina incorporando hábitos, valores y formas de comportamiento que considera normales, naturales o deseables.

Esto resulta fundamental para comprender la realidad actual. Muchos gobiernos todavía creen que gobernar consiste únicamente en administrar crisis económicas, controlar conflictos o ganar disputas políticas. Pero la verdadera estabilidad de una sociedad depende de algo mucho más profundo: la formación de una cultura colectiva. Un país no progresa solamente porque tenga recursos naturales o infraestructura. Progresa cuando desarrolla hábitos sociales sólidos: respeto institucional, responsabilidad individual, educación crítica, confianza colectiva y capacidad de cooperación. Y esos hábitos no aparecen espontáneamente; son resultado de procesos largos de gubernamentalidad.

Ahí es donde la realidad boliviana evidencia una enorme fragilidad. Durante décadas, el Estado boliviano ha funcionado más como administrador de tensiones inmediatas que como constructor de ciudadanía. La política gira constantemente alrededor de conflictos coyunturales, disputas partidarias, confrontaciones regionales o luchas de poder personalista. Sin embargo, existe muy poca preocupación por la transformación cultural de largo plazo.

La falta de gubernamentalidad en Bolivia se refleja en aspectos cotidianos que muchas veces parecen normales: la informalidad convertida en sistema económico, la desconfianza permanente hacia las instituciones, la normalización de la corrupción, la casi total ausencia de educación cívica sólida, el desprecio por el conocimiento técnico y la cultura de improvisación. Son problemas que no se resuelven únicamente con decretos o discursos políticos, porque pertenecen al plano de los hábitos sociales. Responde a una forma de pensar y de actual culturalmente construidos.

La historia de boliviana muestra además una constante particularmente preocupante: la incapacidad del Estado para construir una cultura de legalidad duradera.

Con demasiada frecuencia, la sociedad boliviana ha terminado admirando la astucia, la viveza por encima de la integridad y la honestidad, premiando al que logra beneficios al margen de las normas y tolerando formas de corrupción que, en otros contextos, provocarían una condena colectiva.

El problema no es únicamente la existencia de funcionarios corruptos, sino la normalización social de esas conductas. Cuando quien incumple la ley es percibido como más exitoso que quien la respeta, la gubernamentalidad fracasa en su dimensión más profunda.

En teoría, un gobierno debería orientar gradualmente a la sociedad hacia prácticas más organizadas, responsables y cooperativas. Pero en Bolivia ocurre frecuentemente lo contrario: la propia dinámica política reproduce comportamientos destructivos. El conflicto permanente se convierte en herramienta de legitimación. La polarización reemplaza al debate. La identidad partidaria termina siendo más importante que la construcción institucional.

Esto se vuelve aún más evidente en el contexto actual que vive el país. El gobierno de Rodrigo Paz parece concentrado principalmente en la supervivencia política inmediata, mientras los problemas estructurales continúan profundizándose. Existe administración del poder, pero poca gubernamentalidad. Se gobierna reaccionando a las crisis, pero no construyendo una dirección cultural clara para el país.

Foucault permite entender que el problema no es solo político, sino también cultural. Un Estado sin gubernamentalidad termina produciendo ciudadanos fáciles de manipular, de influir en sus necesidades y en sus aspiraciones. Entonces se presentan desorientados, desconfiados y atrapados en el corto plazo. En lugar de formar sujetos autónomos y críticos, fomenta dependencias clientelares, fanatismos políticos o apatía social.

En Bolivia, esto ha profundizado todavía más la crisis cultural. Las discusiones públicas rara vez giran alrededor de proyectos colectivos de largo plazo. Predominan el enfrentamiento, la desinformación y la lógica de bandos irreconciliables. Mientras tanto, temas fundamentales como educación, innovación, productividad, institucionalidad o pensamiento científico quedan desplazados por la coyuntura diaria.

Si Bolivia aspira a superar esta crisis que se vive ahora, la respuesta no puede limitarse a medidas económicas de emergencia ni a cambios de autoridades. A mediano plazo, el desafío consiste en reconstruir la confianza institucional mediante transparencia, profesionalización de la función pública, educación cívica y mecanismos efectivos de rendición de cuentas.

A largo plazo, la tarea de Paz tendría que ser todavía más ambiciosa: formar ciudadanos capaces de valorar el mérito, respetar las normas, ejercer pensamiento crítico y asumir responsabilidades colectivas.

La gubernamentalidad no se construye en un periodo de gobierno, sino a través de décadas de políticas educativas, culturales e institucionales coherentes. Sin ese esfuerzo sostenido, cualquier recuperación económica será frágil y cualquier estabilidad política será apenas transitoria.

Porque gobernar no es únicamente administrar recursos o controlar territorios. Gobernar también significa producir formas de convivencia. Un gobierno verdaderamente fuerte no es el que más castiga ni el que más grita, sino el que logra transformar lentamente la mentalidad de una sociedad hacia prácticas más racionales, humanas y sostenibles, y eso, en Bolivia, jamás ha sucedido.

Quizá ahí radique la gran vigencia de Foucault. El poder más profundo no es el que se ejerce mediante la fuerza visible, sino el que logra instalar maneras de vivir, de pensar y de imaginar el futuro. Y Bolivia, más que crisis económicas o disputas partidarias, que sin duda las tiene, parece atravesar precisamente una crisis de gubernamentalidad: una ausencia de proyecto cultural capaz de orientar colectivamente a la sociedad hacia algo más allá de la supervivencia inmediata, más aún después de 20 años de masismo que se encargó de hacer añicos una estructura incipiente de conciencia ciudadana y acaso, una pizca de gubernamentalidad.

El autor es comunicador social

Columnas de RUDDY ORELLANA V.

28/05/2026
…Esa frase lapidaria no pertenece a un ser humano; pertenece a una criatura vaciada de toda consciencia, degradada a su estado más ruin y primitivo.
21/05/2026
“Te escribo desde un país donde oscurece Y no es de noche Te escribo Porque oscurece Te escribo sobre el muro Que está al fondo de lo negro...”
14/05/2026
Con frecuencia tengo la sensación de que Bolivia vive atrapada en una especie de condena circular. Como si estuviéramos empujando eternamente la piedra de...
07/05/2026
Leonardo Loza no llegó a la Gobernación como un líder independiente y como un librepensante: llegó como la voz y la voluntad de Evo Morales en Cochabamba....
30/04/2026
Seis meses. Tiempo más que suficiente para dejar de hablar como candidato y empezar a gobernar como presidente. Pero no. El país sigue atrapado en una lluvia...
  •  

Más en Puntos de Vista

VUELTA
HERNÁN TERRAZAS E.
05/08/2026
COLUMNA ABIERTA
CARLOS DERPIC SALAZAR
05/08/2026
Ángel Velasco Barron/Ing. agrónomo
05/08/2026
Leidy Merino
05/08/2026
En Portada
La Policía Federal de Brasil percibe un cambio en la política de seguridad de Bolivia frente a las organizaciones criminales que operan en la frontera. Un...
La organización determinó este domingo en una reunión que se desarrolló este domingo en el trópico elaborar una agenda política que contempla la convocatoria a...

El Fiscal Departamental de Beni, Alexander Mendoza Santeyana, informó que el Ministerio Público investiga un hecho de biocidio y porte o portación ilícita de...
Con la presencia de Lionel Messi, amigos, allegados y toda su familia, culminó el último adiós a Jorge Messi en el cementerio El Prado de Rosario.
La actividad de los ladrones de mineral, conocidos popularmente como “jukus”, se ha convertido en una amenaza de carácter permanente para los operadores...
Un segundo atraco en un surtido de la ciudad de Santa Cruz, ubicado en la zona del kilómetro 8, de la Doble Vía a La Guardia, ocurrido la madrugada de este...

Actualidad
Quillacollo fue escenario ayer de un encuentro de fe que reunió a más de 30 advocaciones marianas en el Santuario de la...
Mucho antes de que las bandas comiencen a sonar, los talleres de bordado trabajan intensamente para dar forma y...
La Festividad de la Virgen de Urkupiña no solo se consolida en el templo de San Ildefonso o en la peregrinación al...
Son las imágenes de los miles de devotos de la Virgen de Urkupiña que año tras año demuestran su fe los días 14,15 y 16...

Deportes
Con la presencia de Lionel Messi, amigos, allegados y toda su familia, culminó el último adiós a Jorge Messi en el...
Bolívar ganó a Aurora por 4-2 anoche en Cochabamba, en un partido en el que tomó mayor ritmo en la segunda etapa y...
Jorge Messi, el padre de Lionel Andrés Messi, murió anoche, a las 22, en un sanatorio de la ciudad de Rosario, en...
Gianni Infantino tiene quien lo defienda.


Doble Click
La festividad de la Virgen de Urkupiña trasciende las danzas, la música y el desborde folclórico; es, en su esencia...
La literatura occidental hizo de la ceguera, por lo menos, cinco cosas distintas: revelación, como en Tiresias;...
El chef Hans Lange Rodríguez conquistó una estrella Michelin para Teko, su restaurante en Essen, Alemania, y sitúa...
Las obras del reconocido escritor boliviano Homero Carvalho Oliva serán traducidas al árabe por la Editorial Sira, de...