¡Periodistas, busquen la verdad!
Aunque ya se ha dicho bastante sobre la polémica fotografía que se tomaron los periodistas con la joven Tatiana Marset, luego de que recobró su libertad tras ser detenida en marzo pasado, en una casa de seguridad de su hermando Sebastián junto a parte de los encargados de su protección, quizá lo que dijo el domingo el arzobispo católico de Santa Cruz, René Leigue recupera la esencia de lo que se espera del trabajo periodístico.
En su reflexión hizo un llamado a los medios de comunicación y en particular a los periodistas para que “prioricen la búsqueda de la verdad y eviten reproducir versiones sin fundamento”. Afirmó que, en medio de la tensión, la información debería contribuir a encontrar soluciones y no a alimentar nuevos enfrentamientos, reportó la red Erbol.
“Los medios de comunicación busquen la verdad, no dejarse llevar por los dichos, no nos dan fundamento de la noticia. Los periodistas deberían calmarse y buscar noticias que de verdad nos ayuden, en vez de sacarse fotitos con algunas personas. En vez de hacer eso, deberían buscar la verdad y no dejarse llevar por personas que dicen, sino por fundamentos”, explicó.
La búsqueda de la verdad por más difícil y complicada que sea debería ser la razón de ser de los periodistas. Sin embargo, en el último tiempo vemos una transformación hacia una cobertura marcada por la farándula o el periodismo paparazzi.
Esa suerte de “farandulización” del trabajo periodístico, si bien puede deberse a la presión de las redes sociales que exigen mayor rapidez en la información y a la vez una competencia por los “likes”, no es la única razón. El periodista no es un ser extraño a su entorno es parte de la sociedad y como tal; también, expresa sus anhelos, sueños y, claro, también defectos o problemas.
Lo sucedido con Tatiana Marset y los periodistas se replicó con la población que empezó a tomarse selfis con la joven donde la encontraba. Y más que cuestionar y reducir el tema a si está bien o mal es necesario reflexionar por qué ocurre, qué lleva a tanto periodistas como a personas dedicadas a otra actividad a confundir a quien debe responder ante la justicia con una estrella de cine.
¿Qué ocurre con nuestros valores?, ¿qué hace que prioricemos aspectos como la fama o la belleza antes que la verdad y la responsabilidad?
Probablemente, cada uno tengo su propia respuesta; pero, lo preocupante y lo que hay que separar necesariamente del conjunto de la sociedad es la necesidad imperiosa de que el periodismo no pierda su rumbo, la verdad es y debería ser lo que oriente la labor de quienes tienen la enorme responsabilidad de llegar a una audiencia masiva con información con fundamento y que al menos intente acercarse a los hechos con fidelidad. No resulta sencillo, porque los medios de comunicación como muchas empresas luchan por sobrevivir a las dificultades económicas, pero no es imposible. En el pasado, los periodistas hicieron más por llegar a la verdad con menos recursos tecnológicos y logísticos de los que disponen en la actualidad.




















