ALP termina su gestión marcada por al menos diez polémicas

País
Publicado el 29/10/2020 a las 7h53

Los miembros de la actual Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) realizarán hoy su última sesión para dar paso a los nuevos legisladores electos en los comicios del 18 de octubre. Este órgano de poder cierra su ciclo con al menos 10 polémicas por la aprobación de leyes consideradas ilegales, interpelaciones de ministros y constantes choques con el Gobierno transitorio.

Cabe recordar que la ALP, que tiene dos tercios de legisladores del MAS, fue electa en 2015 y debió concluir sus funciones en enero de este año, pero su gestión fue prorrogada luego del conflicto poselectoral de octubre y noviembre de 2019. Los comicios de ese año fueron anulados debido a denuncias de fraude electoral.

Cuando el expresidente Evo Morales gobernó el país, la ALP fue calificada de “levantamanos”, pues sólo se dedicó a aprobar los proyectos que el Ejecutivo masista enviaba, sin hacer observaciones. Esta situación cambió con la sucesión constitucional y el ingreso al poder de Jeanine Áñez, mencionó en su momento el diputado opositor Gonzalo Barrientos.

El diputado mencionó que fue una Asamblea “sumisa” frente al Gobierno de Morales, pero ya cuando entra el Gobierno transitorio la figura cambia y la ALP se vuelve un fiero fiscalizador y empieza a trabar y a perjudicar la gestión del Ejecutivo.

Si bien la ALP, tras los fallidos comicios de 2019, aprobó las leyes de convocatoria a nuevas elecciones y viabilizó las selección de nuevos vocales electorales, luego aprobó leyes que estaban destinadas a limitar y obstaculizar al Órgano Ejecutivo transitorio.

Entre las leyes más polémicas promovidas por la ALP, están la de regulación de estados de sitio, que limitaba las competencias del Ejecutivo en caso de convulsión; la ley de censura a ministros, que restringía potestades a la presidenta en nombramiento de ministros censurados; dos leyes de protección de derechos fundamentales, que buscaban evitar que los dirigentes de los movimientos sociales afines al MAS, que protagonizaron hechos de violencia en protestas sociales, sean procesados o juzgados.

También hubo polémica por la no aprobación de los créditos del Banco Mundial (BM) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que suman 704 millones de dólares para el pago del Bono contra el Hambre de 1.000 bolivianos. Estos préstamos fueron rechazados por la ALP durante el Gobierno transitorio, pero el pasado lunes, a días de que el Parlamento cierre su gestión, ambos empréstitos fueron aprobados y viabilizados para que los pague el nuevo Gobierno de Luis Arce.

Otra característica de la ALP fue que convocó constantemente a interpelaciones a los ministros de Áñez. El MAS, con sus dos tercios, censuró a los titulares de Defensa, Luis Frenando López; de Gobierno, Arturo Murillo, y de Educación, Vïctor Hugo Cárdenas. Sin embargo, durante la gestión de Morales, la ALP no censuró a ningún ministro.

La ALP masista también deja un informe que sería la base para enjuiciar a cuatro ministros de Áñez por la compra presuntamente irregular de armamento no letal. Además, dejará un documento que recomienda dos juicios de responsabilidades contra Áñez, por los casos Senkata y Sacaba.

Para el analista político Rolando Tellería, la gestión legislativa estuvo más centrada y dirigida a la estrategia del MAS de reproducción del poder. “Apenas se instaló, diseñaron y trataron la reforma parcial del artículo 168 de la Constitución, que fue aprobada precisamente por los dos tercios; empero felizmente denegada con los resultados de la consulta popular del 21 de febrero del 2016”, dijo.

Después —acotó— su acción legislativa ha estado al margen de sus facultades y atribuciones en términos de elaborar leyes absolutamente sometida a los designios del poder Ejecutivo y la élite azul.

“No se avanzó nada, por ejemplo, en la implementación, a nivel de leyes, en la construcción del Estado Plurinacional”, dijo.

Con su acción, más bien, acentuaron el “decisionismo” presidencialista y un excesivo centralismo.

Tellería mencionó que, a nivel de los parlamentarios del campo opositor, la gestión también fue deficiente. “La correlación de fuerzas no les permitió mucho margen de acción”, aseveró.

Copa: “Nos vamos con la conciencia tranquila”

La Asamblea Legislativa cerrará hoy el período 2015-2020 en medio de una polémica sobre la eliminación de la regla de los dos tercios en los reglamentos camarales. La presidenta del Senado, Eva Copa, dijo que se van con la conciencia tranquila por haber aportado a la pacificación.

“Cerramos con la clausura de la Asamblea Legislativa; no somos perfectos, pudimos haber cometido errores, pero nos vamos con la conciencia tranquila. Viabilizamos leyes para las elecciones nacionales, tuvimos conflictos internos y externos y, pese a ello, nuestro país sigue adelante”, dijo.

Aseguró que, después de las elecciones, el país ya no quiere intolerancia y aclaró que las reformas a los dos tercios son cambios administrativos que sobre todo dan herramientas a los nuevos asambleístas para una buena fiscalización.

Aclaró que no son reformas de salida, porque ya se estaban siendo discutidas en mesas de trabajo con UD y PDC antes de la pandemia, incluso cambios más profundos. En marzo se analizaron ajustes para mejorar la fiscalización porque el Ejecutivo actual no remitía respuestas a peticiones de informe escrito.

Al comenzar la socialización de esos documentos llegó la pandemia, se suspendieron las sesiones, se instalaron sesiones virtuales y hace dos meses recién comenzaron las sesiones semipresenciales.

La legisladora explicó que el tiempo ya no alcanzó porque había otras tareas primordiales, como la ley para las elecciones, selección de vocales para el Tribunal Supremo Electoral, leyes para encarar el coronavirus y la aprobación de créditos.

Indicó que con los cambios mejorará la tarea de fiscalización y aseveró que no se afecta el requisito de dos tercios para temas fundamentales.

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