El Gobierno recula y sale mal parado del conflicto de los cocaleros de los Yungas
Tras conocerse la militancia del dirigente Arnold Alanes en el Movimiento Al Socialismo (MAS), el Gobierno reculó del conflicto por la disputa del mercado de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), que tiende a agravarse, ya que dos facciones de la institución cocalera convocaron a una asamblea decisiva para el próximo lunes, según informó Página Siete.
Dos grupos de productores se disputan los predios de Adepcoca: el sector de Arnold Alanes, que tomó violentamente el mercado y recibió respaldo del Gobierno; y la facción de cocaleros que está encabezado por un Comité de Autodefensa que exigen se les devuelva su sede y desconocen a Alanes.
La madrugada del 20 de septiembre, un grupo de seguidores de Alanes tomó los predios del mercado y con apoyo de la Policía expulsaron a la facción opositora al Gobierno. Horas después, Alanes se atribuyó la presidencia de Adepcoca y los policías le entregaron los predios e iniciaron una vigilancia para impedir el paso al otro grupo de cocaleros.
En ese momento, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, reconoció a la dirigencia de Alanes asegurando que había ganado unas elecciones “democráticas” en ánfora y que luego recibió un respaldo masivo por aclamación. Pero los mismos cocaleros afines al MAS denunciaron que hubo fraude en esas elecciones y que la misma gente de Alanes protagonizó violencia para ingresar a Adepcoca.
Por su parte, Alanes salió a declarar ante la prensa que tenía el respaldo de la mayoría de los productores de coca.
Sin embargo, los cocaleros movilizados afirmaron que todo ese discurso se fue cayendo en los 12 días de conflicto.


























