Ramón Daza: “Se requieren leyes que favorezcan la generación de empleos”
Luchar contra el contrabando, reponer la liquidez a las empresas, impulsar la reestructuración del sistema impositivo y la apertura de nuevos mercados, entre otras, son las ambiciosas metas que se ha propuesto plasmar Ramón Daza Salamanca en el nuevo ciclo que estará al frente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM).
—¿Qué lo motivó para seguir al frente de la ICAM?
—A nueve meses de que la ICAM naciera como resultado de la fusión entre los dos gremios empresariales más antiguos, grandes y representativos del departamento: la ex Cámara de Comercio y Servicios de Cochabamba, con 99 años de vida institucional, y la ex Cámara Departamental de Industria, con 83 años de vida institucional; hoy, este hasta ahora inédito proceso de unificación institucional se encuentra consolidado.
En efecto, las metas y auspiciosos resultados que se proyectaron cuando el proceso de integración camaral se iniciaba formalmente a mediados de la gestión 2020; en la actualidad, se encuentran alcanzados y cumplidos a cabalidad, logrando hacer realidad un proyecto anhelado durante varias décadas para generar una organización fuerte que brinde mayores beneficios a sus empresas asociadas.
Si bien la fusión se encuentra plenamente afianzada en términos legales, patrimoniales, organizacionales y estratégicos, queda por delante, justamente, materializar las metas y objetivos definidos en el proceso de planificación estratégica llevado a cabo por la Institución hacia la gestión 2023.
Se ha definido como misión, es decir, como razón de ser de la organización, promover el desarrollo sostenible, económico, social y ambiental de Cochabamba, a través del potenciamiento del sector empresarial, industrial, comercial y de servicios.
Todas las metas y objetivos estratégicos definidos confluyen y tienen como finalidad asegurar la satisfacción de las necesidades y expectativas de las 900 empresas asociadas a la Institución, cuyas actividades son responsables de generar el 43 por ciento del PIB departamental y más de 140 mil empleos.
Cumplir esa misión y alcanzar la visión institucional de ser la organización referente en la generación de oportunidades para el sector empresarial, los emprendedores y en la articulación del progreso de Cochabamba, es lo que me motivó para seguir al frente de la ICAM.
—¿Qué propuestas tiene el sector para afianzar la reactivación económica?
—La ICAM ha nacido para contribuir a que Cochabamba avance y progrese, dejando atrás pugnas políticas, intereses particulares y la falta de unidad e institucionalidad que han aquejado a nuestro departamento durante los últimos años. En este sentido, venimos impulsando varias propuestas que se resumen en:
1. Lucha continua contra el contrabando que hoy en día representa una afectación de más de 3 mil millones de dólares mediante un plan en coordinación con la Cámara Nacional de Industrias y las diferentes instituciones estatales llamadas por ley.
2. Créditos con garantías estatales para reponer la liquidez a las empresas.
3. Infraestructura carretera, conectividad y logística, para facilitar el desempeño empresarial y así ser más competitivos en el mercado nacional e internacional. Cochabamba, capital energética de Bolivia. Cochabamba, capital logística de Bolivia con el Parque Industrial Santivañez - Zona Franca Mixta.
4. Clima de negocios adecuado con la seguridad jurídica necesaria para realizar nuevas inversiones.
5. Integración con el norte boliviano a través de la hidrovía Ichilo-Mamoré y la carretera Cochabamba-Trinidad.
6. Reestructuración del sistema impositivo.
7. Apertura de nuevos mercados a nivel local e internacional
8. Reducción de tramitología y burocracia pública.
—¿Qué rol deben jugar las empresas en ese contexto?
—El sector empresarial privado juega un rol fundamental en la economía y, por ende, en la reactivación económica del país.
Si analizamos el modelo económico vigente en nuestro país, somos una pieza fundamental, dado que generamos empleo e ingresos para las familias bolivianas; asimismo, nuestro desempeño le genera ingresos al Estado para financiar la inversión pública y asimismo la generación de demanda agregada.
Hoy más que nunca jugamos un rol importante, seguimos sosteniendo al Estado a pesar de una situación adversa para el desarrollo empresarial, agravada por la pandemia y por el virus del contrabando, latente en nuestra economía.
Sin embargo, para promover mayor inversión privada y la ampliación del sector empresarial en nuestro país, se requieren leyes que favorezcan la generación de nuevas fuentes de empleo y la seguridad jurídica que nos permita ser competitivos dentro del mercado nacional e internacional.
DAZA PROYECTA UN CRECIMIENTO ECONÓMICO DEL 4,5 POR CIENTO EN 2021
REDACCION CENTRAL
Ramón Daza advirtió que, ante la ausencia de datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tarea de proyectar el crecimiento económico para la presente gestión es dificultosa.
El máximo ejecutivo de ICAM señaló que normalmente el rezago de la información hasta su publicación es entre 90 a 105 días; sin embargo, a la fecha, sólo “contamos con el PIB trimestral hasta el segundo trimestre de 2020, es decir, a junio de 2020”. “Ya transcurrió un año y tres meses y no contamos con la información disponible”, dijo.
Según Daza, el análisis y monitoreo que vienen realizando en función a distintos índices les permite dar una proyección aproximada del crecimiento para este año.
“Estimamos que se encontrará entre 4 y 4,5 por ciento, pero no será suficiente para compensar la caída del Producto Interno Bruto (PIB) sufrida la gestión pasada. Si bien los índices nos sirven como aproximación para poder medir la actividad, es importante contar con las estadísticas oficiales a cierre de 2020 y al primer semestre de la presente gestión, para hacer proyecciones más certeras”, subrayó.
Asimismo, dijo que son distintos los factores que están incidiendo en la actividad económica nacional, siendo uno de ellos fundamental la reactivación y dinamismo del comercio internacional.
“Creo que ahora, más que nunca, el país debe replantear su estrategia de exportaciones basada en valor agregado de productos, en especial no tradicionales. La agroindustria es un buen ejemplo de ello, los minerales, los fertilizantes, la exportación de carne y frutas”, añadió.
Sobre el crecimiento económico que anuncia el Gobierno para este año, el titular de ICAM afirmó que no se trata un crecimiento de 4,5 por ciento del PIB, sino de una recuperación parcial de lo perdido en 2020.
“Existe gran optimismo en los organismos internacionales, como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que indican que Bolivia será una de las economías con mayor crecimiento de la región, indicando que se tendrá entre 5,1 y 5,5 por ciento”, apuntó.
Señaló que el Gobierno, según el Programa Fiscal Financiero firmado entre el Banco Central de Bolivia (BCB) y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP), proyectó que la economía boliviana crecerá un 4,4 por ciento en 2021.
“Si analizamos bien las proyecciones de los organismos internacionales y del Programa Fiscal Financiero, este crecimiento aún no alcanza para compensar la caída del PIB de la gestión pasada de 8,8 por ciento, según datos del Índice Global de Actividad Económica (IGAE), publicado por el INE”, dijo.






















