Luis Arce lidera actos en conmemoración al 146° aniversario de la Heroica Defensa de Calama
El presidente de Bolivia, Luis Arce, encabezó este domingo los actos conmemorativos al 146° aniversario de la Heroica Defensa de Calama, reafirmando la posición de Bolivia sobre su irrenunciable derecho a recuperar las costas del Pacífico con soberanía.
A través de sus redes sociales, Arce expresó: "Conmemoramos 146 años de la heroica defensa de Calama, en la que reivindicamos el derecho irrenunciable de nuestra Patria de regresar a las costas del Pacífico con soberanía. #DíaDelMar".
Los eventos comenzaron temprano con una ofrenda floral en la Plaza Eduardo Abaroa, ubicada en la zona Sopocachi de La Paz, donde se rindió homenaje al héroe nacional. La ceremonia continuó con la izada de la bandera tricolor y el encendido de la llama votiva, una tradición que recuerda la valentía de los patriotas bolivianos que lucharon por la defensa del Litoral.
El presidente Arce, luego de estos actos, ofreció su mensaje presidencial, en el cual destacó la importancia de la memoria histórica para la lucha por la recuperación del mar. En la misma jornada, se llevó a cabo el esperado desfile cívico-militar, que incluyó la participación de diversas instituciones y agrupaciones que conmemoraron la fecha.
Esta celebración histórica e institucional, a lo largo del tiempo, busca ser un recordatorio de la heroica resistencia del pueblo boliviano ante la invasión chilena en el siglo XIX. A lo largo de la semana, las actividades conmemorativas se multiplicaron en todo el país. Desfiles escolares, como parte de la pedagogía nacional sobre la historia de la Guerra del Pacífico, se sumaron a la jornada con la emoción de recordar a los caídos en la defensa del Litoral.
El sábado, la tradición histórica se revivió con el traslado solemne de los restos de Eduardo Abaroa desde la Basílica Menor de San Francisco hasta la Plaza que lleva su nombre. Abaroa, quien se enlistó como voluntario en la brigada heroica organizada por Ladislao Cabrera, es recordado no solo por su sacrificio sino también por su célebre frase: “¡Que se rinda su abuela… Carajo!”, que se convirtió en un emblema de lucha y resistencia.





















