Cochabamba marca un hito en la justicia boliviana: concluyen Jornadas Nacionales de evaluación de jueces
Con una masiva participación de jueces, vocales, académicos y representantes de la sociedad civil, concluyeron en Cochabamba las Jornadas Nacionales organizadas por el Consejo de la Magistratura para consensuar el nuevo reglamento de evaluación de jueces en Bolivia. Durante tres días de trabajo, se debatió artículo por artículo las reglas que definirán la evaluación en la carrera judicial, priorizando transparencia, legitimidad y eficiencia.
El presidente del Consejo de la Magistratura, Manuel Baptista Espinoza, destacó que este proceso constituye un ‘cambio histórico en la justicia boliviana’, subrayando que bajo su liderazgo, el Consejo impulsa una justicia participativa, abierta y transparente. “Ver a la sociedad civil sentada en la misma mesa que jueces y vocales nos demuestra que este es un proceso de consenso. Un juez probo, idóneo y legítimo genera confianza, y esa confianza es la que queremos fortalecer”, afirmó.
Propuestas que marcaron la agenda en Cochabamba
Entre los consensos más relevantes se destacó la necesidad de que la ética judicial sea un eje transversal de la evaluación. La honestidad, la igualdad y la imparcialidad fueron considerados principios indispensables, en línea con los estándares de la Cumbre Judicial Iberoamericana. También se discutió la eliminación de parámetros cuestionados, el uso confiable de tecnologías y la necesidad de simplificar los procedimientos para hacerlos más eficientes y claros.
Las mesas de trabajo plantearon además la creación de una nueva categoría de evaluación denominada “Deficiente” para quienes obtengan menos de 55 puntos, junto a la redefinición de rangos que permitan distinguir con mayor claridad el desempeño excelente, suficiente e insuficiente. Asimismo, se propuso que jueces con calificaciones superiores a 90 puntos puedan acceder a incentivos económicos, promoción y reconocimiento público, convirtiendo la evaluación en una herramienta que premie el mérito y fortalezca la excelencia judicial.
Se insistió, además, en que los títulos y cursos académicos en provisión nacional sean valorados sin caducidad, y que exista un equilibrio entre méritos y deméritos para garantizar un sistema justo y proporcional que fortalezca la carrera judicial.
Camino hacia un nuevo reglamento
El Consejo de la Magistratura garantizó que cada propuesta será analizada técnicamente y considerada en el documento final que se presentará al Pleno. “Este proceso nos obliga a darle la seriedad necesaria. Confíen en que el Consejo será lo más diligente y cuidadoso para que concluya satisfactoriamente para todos los bolivianos”, afirmó Baptista.
Las conclusiones sistematizadas en Cochabamba se sumarán a las recogidas en otras ciudades del país, en un trabajo coordinado que busca elaborar un reglamento ajustado a la normativa vigente y a las demandas expresadas tanto por el sector judicial como por la sociedad civil. Este esfuerzo reafirma el liderazgo del Consejo de la Magistratura y consolida a Cochabamba como un escenario clave para el inicio de un proceso histórico de transformación en la justicia boliviana.























