Los dos tercios en la Asamblea obligan a hacer acuerdos entre las fuerzas
En un giro significativo de la política nacional, la mayoría calificada conocida como los “dos tercios”, que durante años fue motor del poder del Movimiento al Socialismo (MAS) en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), reaparece ahora como un factor decisivo en un escenario de pluralidad y negociación.
Análisis
¿Qué representa el umbral de los dos tercios? En el ámbito legislativo, los “dos tercios” se refieren a una mayoría calificada —es decir, aproximadamente el 67 por ciento de los votos en cada Cámara— que se requiere para aprobar decisiones de alto impacto institucional.
Por ejemplo, reformar la Constitución Política del Estado, designar autoridades de los órganos Judicial o Electoral, aprobar estados de excepción, tratados internacionales o juicios de responsabilidades. El mecanismo funciona como un freno y a la vez como un instrumento de poder, quien lo controle puede imponer su agenda en los asuntos neurálgicos y estructurales del Estado.
Etapa del MAS
Durante casi dos décadas, el MAS acumuló en la Asamblea la mayoría calificada, lo que le permitió gobernar sin contrapesos efectivos. Algunos analistas señalan que aquel periodo transformó al primer Órgano del Estado en una máquina de “aprobación automática” de decisiones gubernamentales, con escasa o nula deliberación en la realidad. En 2020, sin embargo, una modificación del reglamento de la Cámara de Diputados permitió aprobar leyes y procedimientos por una mayoría absoluta y redujo de facto el ejercicio de los dos tercios.
Nuevo
Las elecciones generales de 2025 legaron al país un nuevo mapa legislativo, pues ningún partido ostenta los dos tercios. El Partido Demócrata Cristiano (PDC) emerge como primera fuerza, pero se encuentra lejos del umbral de 111-113 escaños necesarios para tener la mayoría calificada.
En este escenario, para algunos temas requiere de alianzas que podrían inclinar la balanza hacia la estabilidad o el empantanamiento, según el interés de los actores políticos. Este panorama se verá obligado a sentarse con todas las fuerzas, en especial con las mayorías. Como consecuencia del retorno de los dos tercios, el Legislativo retomará protagonismo como espacio de negociación, fiscalización y debate, en lugar de simple receptor de iniciativas ejecutivas.
Aunque el presidente Rodrigo Paz señaló que “nos vamos a sentar con todas las fuerzas políticas”.
En tanto, la diputada Patricia Patiño, de la misma tienda política, anunció que el bloque oficialista pedirá la modificación, porque no considera justo que la anterior legislatura la haya trabajado sin esa figura y ahora se obligaráa la nueva legislatura a cambiar. No obstante, José Luis Porcel, de Libre, que defiende la restitución de los dos tercios, consideró que es el mecanismo más representativo para aprobar leyes en democracia.
Las primeras señales del trabajo de la Asamblea Legislativa Plurinacional son de priorizar los acuerdos y respaldar por mayoría las iniciativas que se presentan.





















