Rescate continúa en El Torno y el personal de salud refuerza la atención de los damnificados
Las labores de rescate, evacuación y asistencia humanitaria continúan en el municipio de El Torno, en Santa Cruz, tras las intensas lluvias que provocaron el desborde de ríos, inundaciones en comunidades rurales y graves afectaciones a la población.
Desde el pasado 13 de diciembre, cerca de 600 personas fueron evacuadas de zonas de alto riesgo. Este miércoles, al menos 22 personas más fueron trasladadas a lugares seguros, mientras el helicóptero Super Puma mantiene el puente aéreo hacia comunidades de difícil acceso, transportando alimentos, insumos médicos y personal de salud.
El gerente de Epidemiología del Sedes Santa Cruz, Carlos Hurtado, informó que las atenciones médicas, así como las tareas de búsqueda, rescate y salvataje, se mantienen de manera permanente. Señaló además que, si bien se logró avanzar en la atención inmediata, la emergencia aún no ha terminado y el proceso de recuperación demandará tiempo y coordinación interinstitucional.
La solidaridad de la población cruceña ha sido clave para sostener la ayuda a los damnificados, especialmente en comunidades aisladas por el agua. Voluntarios y donaciones continúan llegando para cubrir necesidades básicas mientras persisten las lluvias en la región.
Mientras las lluvias persisten y los daños siguen evaluándose, El Torno permanece en alerta, con equipos de rescate desplegados y una población que aguarda la estabilización del clima para iniciar la reconstrucción de lo perdido.
Hay 51 rescatistas que trabajan en la búsqueda de personas desaparecidas en El Torno y se realizan tareas continuas de prevención y auxilio. Sin embargo, la emergencia también deja al descubierto un escenario de alta vulnerabilidad ambiental. Un informe de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) advierte que el 21% de las cuencas de Santa Cruz ha sido deforestado, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y deslizamientos. La pérdida de cobertura vegetal y los desmontes ilegales han debilitado la capacidad natural del suelo para contener el agua.
Las inundaciones también afectan la producción agrícola de los valles cruceños. En los mercados de la ciudad, comerciantes reportan escasez y alza de precios en productos como tomate, cebolla, espinaca, zapallo y arveja, reflejando el impacto de la emergencia en la economía familiar.





















