El Gobierno recibe apoyo de la OEA y EEUU frente a pedidos de renuncia
La Organización de Estados Americanos (OEA), a través del Secretario General, Albert Ramdin, y Estados Unidos, a través de su Secretario de Estado, Marco Rubio, expresaron ayer su apoyo pleno al Gobierno del presidente Rodrigo Paz, ante la crisis social y política que en este momento enfrenta Bolivia.
Bolivia está afectada por protestas, bloqueos y actos de violencia en diferentes regiones.
Particularmente La Paz quedó aislada hace casi tres semanas y la escasez de alimentos, combustible y otros servicios médicos afecta a la población. Entre las demandas más radicales esta el pedido de que Paz renuncie a su mandato.
Rubio ratificó el apoyo a Rodrigo Paz frente a las protestas que sacuden el país y advirtió que Washington no permitirá que el Gobierno boliviano sea derrocado.
“Que nadie se confunda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense en redes sociales.
El apoyo de Rubio se suma a lo ya manifestado el Subsecretario de Estado de EEUU, Christopher Landau, quien apuntó que sectores derrotados en las urnas en Bolivia buscan impulsar una estrategia para derrocar a Paz mediante disturbios y bloqueos, en un contexto de conflictividad que ya se encuentra en su tercera semana en el país.
Landau expresó que existe el apoyo del crimen organizado y los narcotraficantes en las movilizaciones.
La OEA
En tanto, el secretario general de la OEA, Albert Ramdin, en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente del organismo, expresó ayer su apoyo al gobierno de Paz y exhortó al diálogo para resolver la crisis social y política que se vive en el país.
En su intervención, tras escuchar los discursos del canciller boliviano, Fernando Aramayo, además de embajadores de otros países, Ramdin reconoció que Bolivia vive una “situación difícil” particularmente en el ámbito político, social y económico; sin embargo, aseveró que ningún estado puede afrontar esos retos sin el apoyo de la comunidad internacional y el respaldo doméstico.





















