Frente a drama que sufren víctimas de bloqueo, piden instalar diálogo urgente
Las ciudades de La Paz y El Alto van hacia una paralización de sus actividades por la falta de combustible y los bloqueos que existen en diferentes puntos de ambas ciudades.
Las protestas son de las organizaciones sociales movilizadas contra el gobierno, pero también de vecinos que exigen solución a las protestas que se iniciaron a principios de mes, según reporte de Urgente.bo.
A esto se suman los problemas que atraviesa el sector del transporte, las afectaciones a la niñez y otros daños que ocasionan los bloqueos.
La Defensoría del Pueblo de Bolivia y 125 organizaciones de la sociedad civil manifestaron su preocupación y alarma por la grave afectación del derecho a la vida, la integridad física y la seguridad de los bolivianos ante la persistente conflictividad en el país.
La Defensoría pidió a los actores en conflicto instalar un proceso de diálogo estructurado, constructivo, respetuoso y eficaz.
Representantes de organizaciones que integran la alianza Joining Forces Bolivia alertó sobre afectaciones en la salud, educación y bienestar emocional de menores en el contexto del conflicto social.
Juan Carlos Ramírez, de World Visión, señaló que uno de los impactos más visibles se registra en el ámbito educativo y emocional. Explicó que varias semanas de clases virtuales están generando aislamiento, fatiga tecnológica, ansiedad y dificultades dentro del entorno familiar.
Transporte
La prolongación de los bloqueos en las carreteras del país continúa generando un impacto directo en el sector del transporte pesado.
En el punto de bloqueo en San Julián, conductores de camiones cisterna que transportan combustible con destino a Beni y Cobija reportan una situación crítica debido a los varios días que permanecen varados sin poder continuar su recorrido.
Señalaron que el tiempo de espera ha provocado el agotamiento de los recursos destinados para sus viajes, situación que ha llevado a varios conductores a depender de ollas comunes y ayuda solidaria organizada en el lugar para poder cubrir necesidades básicas como la alimentación.
Alimentos
En tanto, la crisis de abastecimiento continúa golpeando a los mercados paceños. Ayer largas filas se registraron en la zona de la Garita de Lima, donde decenas de amas de casa y familias acudieron desde tempranas horas para comprar carne de pollo, maples de huevo y otros productos de primera necesidad.






















