Envían a 900 policías a la frontera con Perú para evitar actividades ilícitas
La Policía Boliviana desplegó alrededor de 900 efectivos en municipios fronterizos con Perú, en el marco del Plan Frontera Segura, según informó este domingo el comandante departamental Amílcar Sotopeña.
Según la autoridad, el operativo busca reforzar la vigilancia y los controles en los sectores limítrofes con Perú, considerados puntos estratégicos para prevenir actividades ilícitas y delitos transnacionales, según un reporte de Brújula Digital.
Como parte de esta estrategia fueron habilitados tres comandos policiales de frontera. El primero tiene su base en Caranavi y tiene bajo su responsabilidad el sector norte; el segundo funciona en Achacachi para la zona centro; mientras que el tercero está instalado en Desaguadero, en el sector sur.
Sotopeña explicó que estas unidades comenzaron a ser implementadas hace aproximadamente dos meses y que actualmente ya cuentan con personal y equipamiento básico. Además, anunció que serán reforzadas en los próximos días para ampliar su capacidad operativa.
Misión
Los 900 uniformados se encuentran distribuidos en distintos puntos fronterizos y realizan patrullajes y controles permanentes, principalmente en rutas consideradas estratégicas. El jefe policial señaló que el despliegue tiene entre sus objetivos combatir el contrabando, el tráfico de personas y otras actividades vinculadas con delitos transnacionales.
El plan contempla continuar incrementando el personal y los equipos destinados a los tres comandos fronterizos.
Plan Frontera Segura
El plan binacional “Fronteras Seguras”, activado en pasados días entre Bolivia y Brasil, será sostenible con el tiempo y estará sujeto a constantes evaluaciones para ver si se cumplieron los objetivos o si se requieren algunos ajustes.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Rodolfo Rocabado, informó que el proyecto implica un intercambio de información entre ambos países, colaboración en la persecución de bandas delincuenciales y capacitación de los efectivos policiales.
“Hemos pensado en la sostenibilidad de este plan de operaciones Fronteras Seguras, no queremos que sea una semana o dos semanas, es tanto así que ordenó el ministro de Gobierno (Marco Antonio Oviedo) que al mes de haberlo lanzado se tiene que hacer una evaluación”, afirmó en entrevista con Erbol.
En la valoración se analizará si el trabajo realizado cumple con los objetivos trazados y si es necesario ajustar el plan, incorporar más elementos en algunos sectores, disminuirlos en otros o desplazarlos a otros lugares con mayor incidencia delictiva.
“Nuestro plan Fronteras Seguras es de largo aliento (...) los recursos los están poniendo el Ministerio de Gobierno y también la Policía boliviana”, añadió Rocabado.
Recordó que en los gobiernos anteriores no existía seguridad y que, debido a esa situación, la ola delictiva se fue incrementando en las regiones fronterizas con el ingreso de organizaciones criminales que pretenden sentar sus bases en el territorio boliviano.
A partir de este plan binacional se buscará recuperar el control del territorio, sentar soberanía en “lugares que fueron abandonados por muchos años” y devolverle la tranquilidad a la población.
Las Fuerzas Armadas también participan en las operaciones y coordinan con la Policía Boliviana las acciones de seguridad.



























