Paz posesiona a nuevo jefe policial, tras polémica gestión de Mirko Sokol
El nuevo comandante de la Policía Boliviana, coronel Adrián Álvarez Arizmendi , dijo ayer que la institución hará cumplir las disposiciones establecidas durante el estado de excepción, aunque señaló que se priorizará el diálogo con los sectores que anuncien medidas de presión.
Álvarez fue posesionado ayer por el presidente Rodrigo Paz como Comandante General interino, junto al coronel Roger Roca Saavedra, como Subcomandante General y Jefe de Estado Mayor interino; y el coronel Franz Williams Cabrera Quispe, como Inspector General de la Policía Boliviana.
“Vivimos actualmente en un estado de excepción. La normativa es clara. La Policía Boliviana va a hacer cumplir lo que dispone esta normativa vigente”, declaró Álvarez tras asumir el mando de la institución.
Ataques
Tras conocerse la renuncia de Mirko Sokol al cargo de comandante general de la Policía, su abogado, Abel Loma, señaló que la exautoridad policial tomó la determinación debido a los ataques que, según afirmó, sufrió por luchar contra la corrupción dentro de la institución.
“Él ha renunciado en virtud de que ha sido atacado por luchar contra la corrupción. Dentro de la Policía ya no existía tráfico de cargos. Los corruptos y los narcotraficantes tenían a Mirko Sokol como una piedra en el zapato, como un obstáculo para poder hacer sus fechorías”, dijo Loma.
El abogado de Sokol también afirmó que su cliente fue objeto de ataques por parte de autoridades del Órgano Ejecutivo, el Legislativo y el Ministerio Público.
Sokol denunció hace unas semanas a un presunto grupo de oficiales que estarían gestando su salida como comandante.
Declaró además que no era una prioridad para la Policía la aprehensión del expresidente Evo Morales.
Nuevo comandante
El nuevo jefe policial sostuvo, sobre la tarea pendiente de aprehender a Morales, que primero solicitará los informes correspondientes para conocer la situación del caso y, a partir de esa información, definir una estrategia.
Álvarez anunció además que su gestión comenzará con un “diagnóstico situacional” destinado a identificar los principales problemas de la institución y planificar acciones para atender los conflictos.
Por su parte, Paz instruyó al nuevo Alto Mando de la Policía a fortalecer la presencia del Estado en territorios donde la institucionalidad no tiene cobertura plena y enfrentar de manera “frontal y permanente” a la delincuencia organizada, el narcotráfico, el narcoterrorismo, el contrabando y la corrupción.
“Todavía hay territorios en Bolivia donde no existe una cobertura plena y hay que asumir con firmeza que aquellos que violentan dichos territorios en contra de la soberanía nacional tienen que pagar por ese delito”, afirmó Paz



























