Beller teme por su vida y denuncia corrupción en el Gobierno
La víctima de un ataque armado en Santa Cruz de la Sierra, Nadia Beller, teme que pongan fin a su vida y afirma tener pruebas de corrupción y narcotráfico que comprometen a Fernando Cerimedo, asesor personal del presidente y solicita protección independiente, pues desconfía de la Policía y del Gobierno.
Es lo que se desprende de sus declaraciones al sitio digital de noticias DTV, durante una entrevista que ella solicitó y que tuvo lugar en la clínica donde está internada debido a las heridas de bala que recibió cuando fue atacada por dos personas no identificadas, el lunes en la noche, al salir de un hotel en Santa Cruz de la Sierra.
Lo que sigue es la transcripción de partes de la mencionada entrevista
¿Cómo ocurrió el ataque?
Él (Cerimedo) me dijo que yo estaba escoltada, de que había policías y me estaban escoltando. Lo cual es falso porque me dispararon y yo fingí que me que me mataron, me tiré al piso, me quedé ahí como media hora sin moverme y uno de los sicarios titubeó –así que se acercaba– si me remataba, y el otro le dijo: ‘ya está vamos’.
Y nunca hubo un intercambio de fuego, nunca los persiguieron, nada. Él me mintió (al decirme) que me mandó con escoltas. Claramente quería deshacerse de mí.
Lo primero que (hicieron fue) retirarme el celular, donde yo tenía pruebas, no solamente de la agresión física que había recibido de su parte y la tentativa de feminicidio anterior, sino que además tenía pruebas de hechos de corrupción, como como lo del combustible que se filtró, que yo lo pasé, donde él charla con Bibi Urquidi, la esposa del presidente, sobre la gente que estaban diciendo que cobran un boliviano por litro de combustible para dar los cupos (de distribución).
Yo filtré eso hace un par de días, y tenía otras pruebas y otras situaciones, como el tema del oro y demás (…) yo tenía prueba de todo eso, porque yo, al descubrir sus engaños (de Cerimedo), no sabía lo que me podía pasar, y siempre le dije: ‘¿vos sos capaz de cualquier cosa?’
Entonces, yo empecé a tomar precauciones. Y de charlas de él con sus operadores de narcotráfico de las avionetas en el Beni, ¿cómo las van liberando?
¿Y ahora usted tema por su vida?
Estoy segura que si yo no doy esta declaración –porque él lo que quiere es callarme– van a venir y me van a rematar.
Es muy fácil entrar al hospital. Quiero que sepan que solamente me pusieron una escolta mujer y que la gente entra y sale y no les hacen la más mínima revisión.
Quiero, por favor, que se me dé protección de la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos), porque el Gobierno es el principal interesado en (callarme) porque Rodrigo Paz, su mujer, la familia de su mujer, hacen los más grandes negociados con los brókers (agentes intermediarios en operaciones financieras o comerciales que cobran una comisión por su intervención), con todos los seguros de todas las empresas del Estado. Son ellos los que negocian la comisión de los brókers.
¿Usted tiene pruebas de todo eso?
Tengo pruebas de muchos de los extremos. Ellos solamente se pudieron llevar uno de mis celulares pensando que el otro celular estaba mi cartera, porque se llevaron mi celular en mi cartera. Tengo pruebas de muchos de estos extremos.
¿Ahora usted ya declaró ante la fiscalía?
Hay una situación bastante curiosa. He tenido que, como medida de presión, negarme a recibir atención médica porque el hospital no deja que entre ni la prensa ni la fiscalía ni mi abogado, nadie.
Y entonces les dije que nadie me iba a tocar ni me iba a poner ningún remedio hasta que usted venga.
¿Qué le pide a usted al presidente (del Estado)?
No le puedo pedir nada porque él es su operador, él no gobierna, Rodrigo Paz no gobierna, él es el que le administra todos sus negocios, no le puedo pedir nada.
Al cuerpo de la Policía con los que ellos no trabajan, y al comandante de la Policía sí le pido que haga su trabajo. No es dable que, teniendo sicarios profesionales (que me atacaron), tenga una policía mujer afuera (de la clínica) y ni siquiera en la puerta de un hospital donde cualquiera entra y sale.
En cualquier momento van a entrar y me van a rematar, si lo van a hacer por lo menos me voy con la conciencia tranquila de que le dije al pueblo boliviano cuál es la situación que estamos viviendo.
Usted era pareja del señor Cerimedo, porque ya empieza a decirse mucho respecto a que usted en algún momento estuvo vinculada al MAS. ¿Qué le dice a toda esa gente? ¿Usted fue pareja, usted vivió, usted dormía, despertaba con él?
Vivíamos juntos en el mismo condominio.
¿Pueden dar fe de eso los guardias?
Sí, claro que sí.
Y tengo cuatro semanas de embarazo.
¿De quién? ¿De él?
Sí.
¿Y él sabía?
Sí, estuvo conmigo un día antes aquí en el hospital porque me convenció a raíz de las discusiones con él. Me acompañó, hicimos ecografía, todo.
¿Y qué le decían?
Se despidió conmigo con un beso hasta el día siguiente.
¿Cuántos disparos recibió?
El médico dice que fueron más de cuatro. Por lo menos tengo cuatro impactos de bala. (En) brazos, pecho, en la costilla. Si es que yo no fingía mi muerte, me iban a rematar.


























