Obi Mikel jugó en el Mundial mientras su padre estaba secuestrado
LAGOS |
Tras hacer público que su padre fue secuestrado durante el Mundial de Rusia 2018, el jugador nigeriano John Obi Mikel lamentó la situación de inseguridad que vive el país africano.
"Hoy se trata de mi padre, pero mañana podría ser cualquier otro, y eso lo hace inquietante", dijo el futbolista a la cadena BBC.
— Mikel John Obi (@mikel_john_obi) 3 de julio de 2018
"Vivimos una inundación de ataques horribles en algunas partes del país, que ya han sembrado inseguridad entre los ciudadanos", agregó.
Independientemente de la posición social en el país, agregó Obi Mikel, todo el mundo "merece sentirse seguro y protegido, porque la vida se ha convertido está más en riesgo que nunca".
El padre del futbolista fue secuestrado en la región de Enugu, en el sureste de Nigeria, mientras su hijo disputaba la Copa del Mundo con la Selección.
Pa Michael Obi, padre del jugador del Tianjin Teda de la Superliga china, fue liberado ileso el lunes tras un tiroteo entre las fuerzas de seguridad y los secuestradores, informó la policía. Pa Michael ya había sufrido un suceso similar en 2011.
En Nigeria, los secuestros de personas con fortunas o de sus familiares no son una rareza. Las víctimas suelen generalmente ser liberadas en cuanto se paga un rescate.
En sus redes sociales, Obi Mikel agradeció el accionar de la policía. En declaraciones al diario The Guardian, el exfutbolista del Chelsea confesó que se había enterado del secuestro unas cuatro horas antes del trascendental partido ante Argentina, pero no había avisado nada por temor a que le ocurriera algo.
"Jugué mientras mi padre estaba en manos de los bandidos. Me dijeron que matarían instantáneamente a mi padre si informaba a las autoridades o se lo contaba a alguien", comentó el futbolista de 31 años.
"Tuve que suprimir el trauma. No sabía qué hacer, pero al final supe que no podía dejar tirados a 180 millones de nigerianos", añadió Obi Mikel, que fue titular en el partido que Argentina venció 2-1 a Nigeria y que impidió que las "super águilas" avanzaran a los octavos de final.
Pa Michael Obi y su chófer fueron secuestrados a finales de junio en una carretera cercana a la ciudad de Enugu, informó la policía.
Los secuestradores exigieron un rescate de 10 millones de nairas (unos 28.000 dólares). Si bien los medios locales aseguraron que se pagó un rescate, la policía descartó esa versión.
















