Argentina: Lionel Scaloni ya les puso plazo a los futbolistas lesionados
El estadio Kyle Field de College Station, Texas, donde Argentina enfrentará este sábado a Honduras, es el más grande de los Estados Unidos y el sexto más grande del mundo. Con capacidad para más de 102.000 espectadores, fue inaugurado en 1927 y remodelado casi por completo en 2015, a partir de una inversión de 485 millones de dólares que le dio su aspecto y aforo actuales. Sin embargo, cuando el conjunto de Lionel Scaloni pise el césped, estará lejos de lucir colmado. El fútbol no tiene en esta región el arraigo que sí logró en ciudades como Miami o la propia Kansas City, donde la delegación instaló su base para la etapa de grupos del Mundial. Y, además, el amistoso se jugará sin Lionel Messi desde el inicio y con varios nombres de peso bajo cuidados especiales.
Entre ellos aparecen Emiliano Martínez, Cristian Romero, Leandro Paredes y Julián Álvarez, futbolistas cuya relevancia excede lo estrictamente deportivo y que forman parte del corazón de un equipo campeón del mundo.
Por eso, durante los últimos días, el cuerpo técnico eligió administrar esfuerzos y llevar cada recuperación de manera gradual. Aunque no indefinidamente. El técnico ya avisó que existe un límite y que, si algún futbolista no llega en condiciones, no dudará en tomar decisiones incómodas.
“Si alguno no da la disponibilidad mínima, se quedará afuera”, afirmó el entrenador. Una advertencia que, inevitablemente, remite a un debate que atraviesa al fútbol argentino al menos desde el Mundial 2002: cuánto conviene esperar a un jugador tocado cuando el verdadero objetivo está a la vuelta de la esquina.



















