La mala hora del más grande de Santa Cruz de la Sierra: Oriente Petrolero
Las demandas de jugadores, malas decisiones, campañas irregulares, problemas económicos y dirigenciales... Son los factores que marcan el mal momento por el que atraviesa el club Oriente Petrolero, que este año una vez más quedó fuera de toda competencia internacional, además de despedirse de la lucha por conquistar el título nacional con gran anticipación.
En 2025, la institución cruceña comenzó el año con muchos problemas, el principal el económico que derivó en una sanción que le impuso la FIFA y no pudo habilitar jugadores por deudas pendientes tanto a futbolistas como a técnicos.
En marzo, después de iniciarse el campeonato nacional, la dirigencia logró levantar la sanción lo que le permitió firmar contratos con Jonatan Cristaldo, Walter Chalá, Ronald Acuña y Wilson Quiñones, quien es uno de los que demandó al club por los sueldos y logró un acuerdo. Los problemas económicos continúan y el futuro de Oriente Petrolero no parece ser halagüeño. A ello se suma que Ronald Raldes, actual titular del club, no goza del apoyo de todos los dirigentes y socios.
“La realidad de Oriente Petrolero es una consecuencia de lo que pasa hace varios años. En especial, este año comenzó mal, con lo que había no pudo habilitar a jugadores, además de un presidente cuestionado, volvieron futbolistas que demandaron al club y con sueldos elevados. Después contrataron jugadores sin recorrido, etc”, dijo el periodista cruceño Mauricio Cambará.
Al mal momento se sumó la decisión de “sacar” del plantel a un entrenador (Joaquín Monasterio) a quien no le pagaron por toda la temporada 2024, después se suma el castigo que le impuso la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) a Raldes por faltas éticas, medida que el Tribunal de Ética revocó para que el dirigente vuelva al cargo.
“Oriente Petrolero estaba en el camino de Wilstermann (jugará el descenso indirecto), pero le lanzaron un salvavidas y es Gustavo Gutiérrez (dirigente) quien se encargó de pagar deudas fuertes, pero siguen las deudas y Raldes vuelve al club como presidente sin respaldo, dirige al club sin asistir a las oficinas… Se confundió en muchas decisiones, el manejo de una institución es diferente”, acotó.
Como consecuencia de los problemas que ocurrieron este año y la mala campaña el equipo también se despidió de la Copa Bolivia. “Las conquistas deportivas pasan por los manejos institucionales. Pese a todo esto los clásicos cruceños se juegan a estadio lleno, es un fenómeno”, dijo.
Gisela Aguilar, quien presidió temporalmente la institución, dijo que los intereses personales y problemas económicos en Oriente Petrolero tuvieron su cuota aparte, “fueron más fuertes que el club. De mi parte tratamos de trabajar con los chicos (jugadores) en el tema psicológico”. La dirigente solicitó licencia al por una semana, después presentará su renuncia irrevocable “no estoy de acuerdo con el manejo institucional que realiza Raldes”.
Ante la consulta si la campaña del plantel fue un fracaso, mencionó que la participación del equipo en el torneo de este año.





















