La tercera ola fue más agresiva, contagiosa y afectó más a jóvenes

19/07/2021
Pandemia. El ingreso de nuevas variantes y el descontrol de la población dieron más problemas al deficiente sistema sanitario, que colapsó en varias regiones; la esperanza está en las vacunas

Nelson Peredo

Todo indica que la tercera ola de la pandemia de coronavirus en Bolivia está en fase de declinación, aunque aún no se ha llegado a meseta. Este tercer oleaje de la Covid-19 en el país tuvo tres características que la diferenciaron de las dos anteriores: fue más agresiva en los síntomas, más contagiosa por el ingreso de nuevas variantes y el descontrol de la población; y afectó a grupos etarios cada vez más jóvenes, específicamente a quienes tienen entre 15 y 25 años.

Expertos y datos oficiales muestran que la tercera ola se caracterizó también por ser más corta pero más trágica. Las esperanzas están puestas en la campaña de vacunación para llegar a la ansiada inmunidad de rebaño, que permita afrontar la inminente cuarta ola bajo mejores condiciones.

El exministro de Salud y experto en salud pública, Guillermo Cuentas, consideró que todas las proyecciones sobre la pandemia se han roto y que la tercera ola mostró nuevos desafíos para un sistema de salud nacional estructuralmente deficitario. Apuntó a que la cuarta ola puede ser menos agresiva si se cumple con la vacunación.

En tanto, el experto en salud pública, Pedro Flores, dijo que no se puede dar por terminada la tercera ola, aunque los números sean bajos, porque hay regiones del país que continúan con cifras rojas.

Más jóvenes

Según datos oficiales del Sistema Nacional de Información en Salud y Vigilancia Epidemiológica (SNIS-VE) del Ministerio de Salud y de la Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas (Udape), Bolivia tiene a la fecha más de 460 mil casos confirmados, de los que 387 mil se han recuperado y 56 mil se mantienen activos. Se realizaron más de 1.515.000 pruebas.

Los casos de Covid-19 en niños de 10 a 14 años en la primera ola fueron el 1,4%, porcentaje que subió a 1,9% en la segunda ola y al 2,8% en la tercera, es decir, creció el doble entre primera y tercera ola.

Asimismo, en la primera ola el 2,7% de los casos fue en jóvenes de 15 a 19 años, mientras que en la segunda ola este porcentaje creció a 4,3% y en la tercera ola subió hasta el 5,2%, también el doble.

En tanto, los casos de Covid-19 en jóvenes de 20 a 24 años representaron el 5,9% de la primera ola, subieron al 7,5% en la segunda ola y al 8,9% en la tercera ola, un crecimiento del 50 por ciento entre la primera y la tercera ola.

En contrapartida, los casos de coronavirus entre personas de 30 a 34 años en la primera ola fueron el 14,7% del total de casos, la cifra bajó al 13,1% en la segunda ola y al 12,8% en la tercera ola.

Los casos entre las personas de 35 a 39 años en la primera ola representaron el 13,3% de positivos, cifra que bajó al 11,5% en la segunda ola y al 11,2% en la tercera.

El resto de los grupos etarios mantuvo porcentajes similares entre la primera, segunda y tercera ola.

En cuanto a los niveles de letalidad bajaron a 2,7 por ciento en esta tercera ola del virus, a comparación de la primera de 6,2% y la segunda ola de 2,6%. El índice de recuperación ronda el 84 por ciento.

En total por edades, los casos se distribuyen de la siguiente manera: el 18,7% de los casos son en jóvenes de 20 a 29 años, el 24,7% en personas de 30 a 39 años; el 19% en el grupo de 40 a 49 años; el 13,7% en adultos de 50 a 59 años y el 9,2% en adultos de 60 a 69 años. Los casos en menores de 19 años representan el 8,6% y en mayores de 70 años es 5,9%.

El 50,94% de los casos se presentó en varones y el 49,09 en mujeres.

Comparación

La primera ola comenzó en julio de 2020 y se extendió hasta finales de agosto, duró poco más de dos meses. El pico de la primera ola fue el 18 de julio de 2020 con 2.036 casos. El pico de decesos fue el 2 de septiembre con 102 fallecidos.

La segunda ola comenzó la última semana de diciembre de 2020 y duró hasta fines de enero de 2021. El pico de la segunda ola fue reportado el 26 de enero con 2.866 casos nuevos. El pico de fallecidos fue el 2 de febrero con 74 decesos.

La tercera ola comenzó la segunda semana de mayo y se extendió hasta la primera semana de julio. El pico de casos de se registró el 9 de junio con 3.839 casos nuevos. La cantidad máxima de fallecidos fue de 124 decesos el 15 de junio.

En la primera ola se reportaron 9.004 fallecidos, en la segunda 3.411 decesos y en la tercera 4.960, haciendo un total de 17.375 fallecidos hasta el 16 de julio.

Análisis

El exministro Cuentas explicó que la primera ola alcanzó su pico en 17 semanas, un crecimiento relativamente lento, mientras la segunda ola alcanzó su pico en sólo seis semanas y la tercera en cinco, lo que muestra la agresividad del virus.

Dijo que todos los parámetros previstos por la OMS se rompieron, pues en principio se habló de una tasa de letalidad de 2,5% y un índice de contagio de 4 personas por positivo, pero se llegó hasta 6 en la tercera ola.

“La primera ola tuvo una tasa de letalidad del triple o más del doble de la OMS. Y ya empezaron a tener dificultades por la cantidad de pacientes que desbordó nuestro precario sistema de salud”, dijo.

Luego vino una desescalada y la meseta en octubre y noviembre, hasta la segunda ola en la segunda semana de diciembre.

“La segunda ola tiene una característica diferente. El pico máximo se alcanza en seis semanas, ya no en 17 como la primera. Se observa que la variante es más agresiva y genera mayor obstrucción espiratoria, pero tiene crecimiento corto, hasta el 23 de enero y se llega a los 2.500 casos. Luego hay periodo corto de meseta y a fines de febrero o marzo empieza la tercera ola”, dijo.

Aseveró que la tercera ola tiene tres características: primero la agresividad de los síntomas, como dolores de estómago, mayor afectación a los pulmones y fallecimientos rápidos, pocos días después del contagio. La segunda característica de la tercera ola es que el virus, por las cepas y el relajamiento de la población, es más contagioso. “Se llega al pico de más de tres mil casos en junio  y la gente ya no cumple las medidas de bioseguridad”, lamentó.

La tercera característica es que el virus afecta a más grupos etarios, específicamente más jóvenes, y no se concentra en grupos de mayor edad.

El especialista en salud pública Pedro Flores dijo en medios televisivos que no se puede dar por terminada la tercera ola porque hay regiones, como Santa Cruz, que mantienen los 500 casos diarios y los datos de fallecidos aún están por los 20 o 30 cada jornada.

Sobre la cuarta ola, indicó que se prevé que sea menos intensa porque el país habrá avanzado en la vacunación t porque al menos la mitad de la población ya habrá tenido coronavirus, desarrollando inmunidad natural a la pandemia.

El exministro Cuentas, en la misma línea, aseveró que el incremento de la de la vacunación y el número de personas que cursan la enfermedad va a producir que la cuarta ola sea menos agresiva que la tercera.

“Ojalá la cuarta ola no pasemos de 1.200 o 1.500 casos como pico. Si logramos que la población mayor de 18 años se vacune vamos a disminuir el número de casos en esta población económicamente activa y que circula más por razones laborales y académicas y va a disminuir el contagio y el efecto del virus”, dijo.

Daniel James

Nuevas cepas

Otra característica de la tercera ola fue el ingreso de nuevas cepas. Según el Ministerio de Salud, en la primera ola circuló en el país solo el Covid-19 original, es decir, la cepa de Wuhan. En la segunda ola ingresó la cepa brasileña y la andina y en la tercera ola ingresó la británica.

El viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Álvaro Terrazas, explicó en su momento que es previsible el ingreso de nuevas variantes y aseveró que las cuatro que circulan en el país están plenamente identificadas. Descartó que, por ahora, haya casos de la variante Delta, que es más agresiva.

Dijo que la mutación del virus es algo que ya se ha previsto por la comunidad científica y que se diferencia entre variante de interés y de riesgo; las primeras son mutaciones que no generan mayor peligro, mientras las segundas pueden provocar nuevas olas u otras complicaciones epidemiológicas.

Crisis de oxígeno y hospitales

La tercera ola también puso al extremo al sistema de salud. Los hospitales colapsaron, las unidades de terapia intensiva se llenaron y hubo varios casos de personas que fallecieron en puertas de hospitales.

La situación más crítica se vivió en las ciudades del eje central, donde la falta de oxígeno obligó a cientos de personas a hacer filas en las empresas de producción de este gas, que no pudieron satisfacer la elevada demanda, que creció hasta 400% por ciento en los días más duros de la tercera ola.

José Rocha

Datos dudosos

Todos los datos que se tienen son parte de los reportes oficiales de tres instituciones: La Udape, el Ministerio de Salud y los Sedes. Sin embargo, el portal Boligráfica, que publica estudios sobre la Covid-19 en Bolivia, llamó la atención sobre una posible falla en el número de decesos, un número de “muertes excedentarias” por Covid-19 no registrado en los datos oficiales.

En base a datos oficiales y haciendo una comparativa sobre las muertes en el país tiempos “normales”, es decir, sin pandemia, este portal identificó n mayo de 2021 se reportaron oficialmente 1.549 muertos en Bolivia por Covid-19. Sin embargo, la cifra real sería mucho más alta que la oficial: aproximadamente 3.980, es decir, 2,5 veces más de lo reportado.

Esto sería así porque en un mes “sin pandemia, se reportaron oficialmente una cantidad de fallecidos por diversas enfermedades, como cada mes, pero en el mismo mes con pandemia, la cifra de fallecidos es mucho más alta que, incluso, si se suma los muertos por Covid-19 oficialmente reportados.

Por ejemplo, en mayo de 2019 -mes sin pandemia- se reportaron en Cochabamba 813 fallecidos. Pero en mayo de 2021, con la pandemia ya en pleno, en el mismo departamento fallecieron 2.006 personas, más del doble.

El informe señala que “el exceso de muertes es la diferencia entre las muertes entre el mes ‘normal’ (mayo 2019) y el año de pandemia (mayo 2021)”.

Los datos del reporte se basan en informes oficiales del Servicio de Registro Cívico (Sereci).

Así, se ve que entre el mayo de 2019 y el de 2021, hay un “exceso” de 1.193 muertes en Cochabamba. Los datos oficiales indican que en mayo de 2021 Cochabamba reportó 315 fallecidos por Covid-19. Hay una diferencia de 878 fallecidos.

El reporte aclara que es difícil identificar si esta diferencia está relacionada con la Covid-19, pero pone como ejemplo que en Perú se siguió una metodología similar para hacer un ajuste de fallecidos.

Daniel James

Vacunas

19 vuelos trajeron entre enero y lo que va de julio 6.051.050 de vacunas, según el Ministerio de Salud.

En enero llegaron 20.000 dosis en un envío; en febrero, 500.000 en un solo vuelo; en marzo hubo dos lotes con un total de 428.000 vacunas.

En abril  tres vuelos trajeron 317.430 dosis y en mayo arribaron 1.500.620 inmunizantes en cinco envíos; en junio hubo cuatro embarques que trajeron al país 1.250.000 unidades y en julio ya llegaron tres vuelos con 2.035.000 vacunas y se espera 2.200.000 más (en cinco diferentes lotes y cada cinco días), para un total de 4.235.000 dosis.

Créditos redacción: 

Periodista: 
Nelson Peredo

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Fotógrafo: 
Carlos López
Fotógrafo: 
Daniel James
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José Rocha