Incallajta busca reactivarse luego del abandono por la pandemia

27/12/2021
Turismo. Gracias al trabajo de los comunarios, las ruinas de Incallajta se sobrepusieron a la crisis sanitaria, que redujo el número de visitantes.

Alejandra Molina

En el municipio de Pocona, a 120 kilómetros del centro de Cochabamba, está la ciudadela arqueológica Incallajta, “ciudad inca” en español, que se encuentra a 2.950 metros sobre el nivel del mar. Fue la más importante del Kollasuyo, uno de los cuatro suyos del Tahuantinsuyo, debido a su ubicación estratégica .

Se cree que fue construida a finales del siglo XV durante el reinado de Túpaj Yupanki, y reconstruido por Wayna Kápaj a principios del siglo XVI. Este sitio era una fortaleza militar, centro político, administrativo y ceremonial para el Imperio Inca. 

Hoy en día la imagen de la fortaleza de Incallajta está plasmada en los billetes de 50 bolivianos.

Incallajta busca reactivarse luego del abandono por la pandemia

Edson Rojas pertenece a la asociación de guías comunitarios de Incallajta. Desde hace dos años esta brinda información histórica y dirige por la zona a los turistas. 

Se trata de un grupo de 14 guías, en el que participan jóvenes, amas de casa y personas de la tercera edad,todos ellos de Pocona. 

“Nos organizamos por días”, explicó Rojas. Esto se debe a que el rol de los guías cobró gran relevancia en los dos últimos años protagonizados por la pandemia. Ahora son los encargados de la seguridad y mantenimiento de la ciudadela, a la par que guían a los turistas.

“Los comunarios tienen que asumir este rol y apropiarse del sitio arqueológico”,aseguró el director de Desarrollo Humano y Turismo de la Alcaldía de Pocona, Hilarion Ancori. 

El turismo es uno de los impulsos económicos de la zona, por lo que la pandemia repercutió en el sector.

“Antes de la pandemia éramos 18 guías. La guiada no cubría para sustentarse y algunos han tenido que abandonar”, contó  Rojas.

Dijo que normalmente se tenían 2.000 visitantes al mes y que durante la crisis sanitaria este número se redujo a 500.

A pesar de esto, Ancori asegura que: “Nosotros hemos evaluado y hemos visto que ahora el turismo interno ha aumentado. Eso es positivo. Lo malo es que no había turismo extranjero”. Agregó que “el mes que menos visitas hemos tenido fue septiembre”.

Un supuesto túnel que conecta directamente con los Yungas, una construcción de la que se desconoce más detalles porque no tiene entradas y caras presuntamente talladas en las piedras de una cascada son algunos de los misterios que los guías no pueden explicar, debido a la falta de una investigación arqueológica.  

“Dicen que una vez una ovejita se metió en ese túnel y nunca más la volvieron a ver, quizás salió a los Yungas”, indicó el guía.

Otro gran misterio es el Torreón Astrológico, la única construcción circular que existe en el lugar y se cree que se trata de un almanaque que seguía el movimiento de las estrellas y que servía  para que los incas conocieran las épocas idóneas para la cosecha y siembra.

Recursos

Uno de los proyectos más ambiciosos que preparan las autoridades de Pocona es la restauración de las edificaciones que se extienden por las 30 hectáreas que conforman la fortaleza. 

“Son 15 a 17 millones de bolivianos que estamos pidiendo al Estado para poder preservar este lugar, para que las generaciones que vienen puedan disfrutarlo”, dijo Ancori.

Las ruinas se deterioran día a día por las condiciones climáticas, que ya provocaron  que las piedras se erosionen y las edificaciones se derrumben. 

La naturaleza también hace mella en las construcciones. Algunas raíces levantaron las piedras de las paredes, en las que también se observan musgos y arbustos.

“Hay 56 intervenciones que se deberían hacer para restaurar Incallajta”, dijo Rojas. Pero aseguró que, a pesar de recibir ayuda económica, quizás no sería suficiente para todo el trabajo de conservación que se debe realizar.

Entre los proyectos ambiciosos que se planifican se encuentra la construcción de un puente de paja. 

Para llegar a este lugar histórico se debe tomar la carretera antigua a Santa Cruz hasta el kilómetro 120 y luego seguir el desvío hasta Pocona por 20 kilómetros más. También existe transporte público hasta la zona que sale desde la avenida República y 6 de Agosto, en Cochabamba.

El viaje dura aproximadamente dos horas y cuarenta minutos. 

La entrada a la ciudadela es de 25 bolivianos para extranjeros, 15 bolivianos para nacionales y 10 bolivianos para las personas del departamento de Cochabamba. Los estudiantes pagan 3 bolivianos. 

Incallajta cuenta con un área de camping y un centro turístico donde se ofrecen artesanías.

“Pocona no sólo es Incallajta. Tenemos el parque eólico de Qollpana, yungas de Vandiola, las cascadas y ríos”, dijo Ancori.

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Inti Raymi y Qhapaj Raymi son las fiestas más grandes de Pocona

Los solsticios son un evento astronómico causado por la inclinación del eje del planeta respecto al plano de su órbita alrededor del Sol. Este da origen a los inviernos y veranos para cada hemisferio terrestre alrededor de los solsticios en diciembre y junio.

En Incallajta cada 20 de junio se lleva a cabo el Inti Raymi, que es la celebración del solsticio de invierno, más conocido como el Año Nuevo Andino. También se festeja el Qhapaj Raymi o solsticio de verano, que tuvo lugar el pasado martes 21 de diciembre.  Es considerado como la “Navidad Andina“.

“El Inti Raymi celebra la temporada de cosecha, mientras que el  Qhapaj Raymi celebra el inicio del ciclo agrícola“, explicó el director de Desarrollo Humano y Turismo de la Alcaldía de  Pocona, Hilarion Ancori.

Este año los festejos del solsticio de verano iniciaron el 20 de diciembre con una carrera de chasqis, en la que los participantes debían recorrer 25 kilometros desde Incacruce a Incallajta. El equipo ganador fue Huipana, conformado por Hugo Crespo, Nelson Crespo, Osvaldo Céspedes y Ever Rosas. 

La ceremonia central se realizó la madrugada del 21 y consistió en una q’oa, el sacrificio de una llama a la que se le arrancó el corazón y posteriormente se lo entregó como ofrenda al Tata Inti y a Mama Killa.

Luego fue la tradicional ch’alla y finalmente se recibieron los rayos del sol en la Kallanka, ya que se cree que este lugar posee una conexión con la Pachamama.

“Es importante que mantengamos estas costumbres y tradiciones de nuestros antepasados”, recalcó el Alcalde de Pocona, Mario Rojas, quien estuvo a cargo del sacrificio de la llama este año.

En esta ocasión la ofrenda se realizó para pedir que lleguen buenos augurios para la población y el país. 

“Desde que tengo uso de razón hemos sacado adelante esta ceremonia, pero era más entre nosotros. Ahora hemos querido hacer difusión porque es de los pocos lugares donde se hace”, comentó Ancori.

Debido a la lluvia las autoridades del municipio recibieron los rayos del sol de forma simbólica. Luego se organizó un almuerzo para la población y las autoridades. Este fue amenizado por la cantante Betty Veizaga.

Recorrido turístico 

Este patrimonio cultural de Bolivia está constituido por 30 hectáreas en las que se pueden encontrar estructuras del periodo inca:

Kallanka: es el edificio principal. Es de  78 por 25 metros y 12 de alto. También es conocido como un portal conector con la Pachamama.

Jillawasi: edificio donde las mujeres se especializan en distintas labores como textil, hilado, cocina.

Torreón astronómico: es un presunto reloj astrológico que usaban los incas.

La cascada: no cualquiera podía acceder a este lugar, ya que  estaba reservado para el gobernante y las ñustas.

Postulación como patrimonio mundial

En 2013  Incallajta fue reconocida como Patrimonio Cultural de Bolivia y está protegida por la Ley 2533 por ser un sitio arqueológico.  En 2018 El Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (Cepad),la Universidad Católica San Pablo, la Gobernación de Cochabamba y el Gobierno Autónomo Municipal de Pocona postularon a la ciudadela arqueológica como Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Créditos redacción: 

Periodista: 
Alejandra Molina

Créditos fotografía: 

Fotógrafo: 
José Rocha