LA PAZ |
Bolivia partió hoy a Estados Unidos para disputar la Copa América Centenario, donde le esperan los poderosos Argentina y Chile, con razonables dudas sobre su rendimiento y con la cabeza de su técnico, Julio César Baldivieso, en la guillotina.
Con apenas un par de días de entrenamiento, "no podemos esperar una nueva Bolivia, imposible", alertó Baldivieso, quien anunció que a falta de dotes técnicas el seleccionado verde echará mano de la mística.