
Constantino Klaric

LA ESPADA EN LA PALABRA
Hace unas semanas, la directora de una radioemisora boliviana me confesó: “No quiero que Argentina gane porque son muy prepotentes. Pero también admito que el boliviano, en general, es muy envidioso”. Esta sentencia encierra dos verdades incómodas pero innegables.

Miroslava Fernandez

Leidy Merino

BITÁCORA DEL BÚHO
René Zavaleta Mercado tenía la rara virtud de desmontar las certezas de Bolivia mientras el país todavía las estaba construyendo.

BUSCANDO LA VERDAD
Según la Real Academia Española (RAE), “impregnar” significa “penetrar las partículas de un cuerpo en las de otro, fijándose por afinidades mecánicas o fisicoquímicas”, asimismo, “mojar un cuerpo poroso de manera considerable”.
Mientras que una de las acepciones de “pringar”, según la misma RAE, es “denigrar, infamar, poner mala nota en la fama de alguien” y también “comprometer a alguien en un asunto ilegal o de dudosa moralidad”.

SURAZO
Cuando Odiseo llegó a la isla de Circe encontró a sus compañeros convertidos en cerdos. La hechicera los había reducido a esa condición animal sin quitarles la conciencia. Seguían pensando como hombres, pero gruñían, caminaban en cuatro patas y eran incapaces de recuperar por sí mismos la forma humana.
Así lo cuenta Homero en el canto X de su segunda obra célebre.
Sin embargo, Christopher Nolan ha decidido alterar ese episodio en su reciente adaptación cinematográfica de La Odisea.

CIUDADANO X
Para muchos, la llegada de Rodrigo Paz a la presidencia de Bolivia a finales de 2025 despertó una expectativa: su estilo cauto y alejado de los extremos se presentó en la campaña electoral como el antídoto para cerrar las heridas de la polarización.
Sin embargo, a ocho meses de iniciar su gestión, el país empieza a constatar que evitar la confrontación no equivale automáticamente a saber gobernar.

COLUMNA ABIERTA
Recordamos hoy un hecho que marcó profundamente la historia de Bolivia: el derrocamiento, asesinato y colgamiento del presidente Gualberto Villarroel, ocurrido el 21 de julio de 1946, hace 80 años. El acontecimiento más espeluznante y trágico de la historia política boliviana, según mi amigo José Efraín Alba Mercado.
La guerra del Chaco, librada entre nuestro país y Paraguay entre 1932 y 1935 dio paso al surgimiento y desarrollo de la conciencia nacional de una manera nunca antes vista.


