Cupido: ¿víctima de la pandemia?
Si nos permitimos imaginar, a Cupido jamás se le hubiese pasado por la cabeza tener que usar un cubrebocas para cumplir con su misión de unir parejas. A él, que andaba libre como el viento y con ropas muy ligeras, tal vez le resultaría tedioso estar pendiente de no infectarse y seguir las normas de bioseguridad… ¿Está siendo su trabajo saboteado? ¿Qué pasaría por la cabeza de este personaje? ¿Se rendiría y buscaría otro oficio? O por el contrario, ¿sería un fiel defensor de que la pandemia no puede contra el amor?
De acuerdo a un sondeo realizado en el portal de Los Tiempos, un 87 por ciento (de más de 365 usuarios) sí cree que la pandemia está cambiando los códigos de conquista y cortejo. El distanciamiento social ha sido señalado como uno de los principales motivos.
“El amor siempre busca sus formas”, dice la psicóloga Mercedes Álvaro, citando una frase del filósofo y religioso jesuita Pierre Theilard de Chardin. La terapeuta de parejas y especialista en sexología clínica explica que el cortejo amoroso es un proceso de negociación, selección y atracción que puede conducir a una relación íntima de amor, sexo, compromiso, convivencia en pareja o matrimonio.
Expone que la secuencia de flirteo, formada por una actitud tímida, sonrisas, el ladeo de la cabeza, el pecho hacia delante y la mirada penetrante etc., es probablemente parte de un repertorio estándar de gestos humanos que, utilizado en determinados contextos, ha ido evolucionando estableciéndose como código para atraer a la pareja.
Destaca que, con la pandemia, se han modificado los códigos de enamoramiento, ya que la cuarentena y el distanciamiento social han hecho que se ralentice el romance y que el proceso de cortejo de un giro a lo virtual. “Los tiempos cambiaron y la conquista va más bien por el lado de los “likes”, corazones en las fotos. Sobre todo en un primer acercamiento, para luego intercambiar aficiones, gustos, intereses y entablar conversaciones en redes sociales”, acota.
Uno de los seguidores de Los Tiempos en Twiter acota que ya desde hace algún tiempo las parejas gestionan sus relaciones sentimentales a través de redes sociales y aplicaciones. “Mientras más ‘likes’ tengas, más atractivo serás… las citas, flores, el coqueteo y cortejo es cosa del pasado”, comenta el seguidor a la pregunta abierta realizada en redes sociales.
Álvaro sintetiza que, básicamente, lo que cambia es cómo entablar una relación y cuáles son los modelos que la conforman hoy. “Podemos decir que hoy la conquista es online”, afirma.
MÁS SOCIALES O MÁS INTROVERTIDOS QUE ANTES
Álvaro destaca que el ser humano siempre intenta adaptarse a las situaciones y esa adaptación se realiza con diferentes actitudes. Rasgos como la introversión y extroversión tienen que ver con ellas.
“Uno pensaría que afecta más a las personas introvertidas. Pero de una u otra forma se ha visto que personas introvertidas y tímidas se han abierto más, puesto que el tener un computador o celular como medio de comunicación hace que puedan expresar sus sentimientos y emociones más libremente, sin la presión de tener a la otra persona cerca”, asevera.
Álvaro no cree que afecte más a algunos sobre otros, porque depende de los recursos de la persona: el ser activo, oportuno, seguro (no sólo su predisposición, sino también de los aspectos psicológicos), sin dejar de lado aspectos como lo económico y estresantes familiares o sociales, que influyen de cierta manera.
extra.jpg

INSEGURIDADES, AFÁN DE CONTROL E INCERTIDUMBRE
La psicóloga Raquel Melgar subraya que, cuando pensamos en las relaciones de pareja, es conveniente recordar que cada caso es diferente. Pensando en los adolescentes o adultos jóvenes, señala que la experiencia de ellos con los medios digitales es completamente “natural”. Sin embargo, recuerda que nada remplaza el encuentro cara a cara, por lo cual, en muchas ocasiones, indica que son ellos los que están rompiendo con mayor frecuencia la cuarentena.
Otra posición que señala en la misma franja de edad es aquella que se siente completamente restringida y limitada, lo que les provoca estrés, pues sus “pretendientes” simultáneamente hablan con otras personas, lo cual despierta en ellos inseguridades que ya tenían previas a la pandemia. “Sienten que tener una ‘relación normal’ se les vuelve misión imposible. En estos casos, lo que se recomienda es, vía terapia, resolver el/los temas de fondo, pues de estar en las mismas condiciones previas a la Covid-19, se envolverían en relaciones dependientes y controladoras”, asegura la experta. Enfatiza además que la pandemia les ha roto la posibilidad de controlar y, con ello, un modelo de relacionamiento que tal vez aprendieron en sus respectivos hogares y que en todo caso resulta poco recomendable y tóxico.
¿Cómo lidiar con la inseguridad que provocan los pensamientos? Melgar aconseja no dar por hecho que lo que piensan es cierto, recuperar su propia autoimagen y ser capaces de conversar con un adulto de confianza (o terapeuta) sobre sus emociones, pues, de lo contrario, terminarán teniendo discusiones y peleas permanentemente con sus enamorados por algo que sólo “suponen” o temen que haya ocurrido… las posibles “amenazas” las convierten en un problema “real”. Uno de los principales detonadores, de acuerdo comenta la experta, es ver que la persona está en línea y que no responda inmediatamente.
“En el mundo de las relaciones de pareja o en tu propio relacionamiento con el mundo, todos tenemos, en algún momento, que lidiar con la incertidumbre, pues podemos evidenciar que ‘nada está bajo nuestro control’. Eso se convierte simultáneamente en una buena y en una mala noticia”, manifiesta.
Explica que es buena cuando uno se da cuenta de que, menos mal, nada está bajo su control, lo que implica que puede confiar en que lo que realmente importa y no depende de su atención permanente. “Mi corazón no tiene que esperar una orden mía para latir, al igual que el resto de mi cuerpo que, menos mal, no depende de mi voluntad, pues si en algún momento ‘me descuido’, mi corazón podría dejar de enviar sangre al resto de mi cuerpo”, ilustra.
Apunta que es mala noticia cuando se piensa que, si uno no las controla, las cosas pueden salir mal, resultarán distintas a lo imaginado y, por tanto, uno está en “riesgo de sufrir”. “Si la vida no me da lo que quiero, me ofrece lo que necesito para seguir evolucionando”, enfatiza Melgar como otro punto positivo y a favor.
REINVERTARSE… TAMBIÉN EL AMOR
¿Soltero para siempre? Antes de permitir que un virus defina nuestra situación sentimental, ambas expertas tienen mucho qué decir al respecto.
“Encontrar una pareja en estos tiempos no es una misión imposible. Solamente debemos adaptarnos a la nueva modalidad de convivencia social, reinventarnos y sacar todas las armas de conquista”, dice Álvaro.
Apunta que estudios señalan que aspectos como la creatividad y la inteligencia pueden proporcionar éxito en la conquista. “En esta nueva normalidad, debemos reinventarnos en el amor y la conquista”, dice la especialista ¿Cómo? Responde que afianzando los vínculos comunicacionales, las estrategias como el empleo de señales, la exhibición de habilidades físicas o recursos, demostrando seguridad, la mejora de la apariencia, el saber conversar, la utilización de detalles, demostrar interés en las actividades del otro, el halagar y la manifestar fidelidad, entre otras estrategias.
Diferencia que en esta nueva modalidad de conquista, cada persona usa sus recursos, si le gusta alguien, la busca en redes sociales, demuestran interés con “likes” o corazones, chatean o realizan videollamadas, para luego concretar la cita con las medidas de bioseguridad requeridas.
Melgar recuerda que es sano no depositar expectativas en el otro. “No busco a alguien que complete lo que siento que me falta, sino alguien con quien compartir mi propia experiencia para enriquecerla y que me aportará su propia perspectiva”, afirma. Destaca así que la curiosidad de conocer a alguien más, con otra mirada del mundo, se convierte en un aspecto enriquecedor para la propia experiencia. “Conocer a otra persona se convertirá en una aventura que me puede permitir conocerme (más allá de mi zona de confort), en un espacio de aprendizaje que, sin duda, me puede transportar a la zona, donde la magia es posible”, enfatiza.
Álvaro cita nuevamente a de Chardin para recordar que una persona siempre encontrará la forma de conquistar este sentimiento tan anhelado: “Motivados por la fuerza del amor, fragmentos del mundo se buscan entre sí para que pueda haber un mundo”.
Si hemos ofendido a Cupido por dudar de su compromiso, labor y el futuro de su oficio, pedimos las disculpas correspondientes.

























