Ladrones de tiempo: ¡deténgalos ahora!
En nuestra vida sufrimos el asalto cotidiano de una serie de “ladrones de tiempo”. Son hábitos y rasgos de nuestro propio estilo de vida que nos roban incontables horas que podríamos aprovechar de un modo más productivo y relajado, según la psicóloga Gabriela Paoli, experta en desarrollo personal, salud digital y adicciones tecnológicas.
“La mayoría de estos ‘ladrones’, que nos roban uno de nuestros bienes más preciados, como es el tiempo, siguen esquilmando nuestra agenda diaria, porque no ponemos los medios para evitarlo”, apunta Paoli.
“Lo que va bien no se toca. No se trata de hacer grandes cambios, sino de modificar esos pequeños gestos o hábitos que terminan por establecerse como un patrón de conducta o comportamiento”, explica esta psicóloga a Efe.
La experta recomienda cuatro “Stop” que se deben aplicar para erradicar estas malas costumbres antes de que se conviertan en hábitos muy arraigados.
1 Stop a la hiperconectividad
“En lugar de establecer unos momentos del día para conectarnos, estamos todo el día conectados a internet. Así, acabamos mirando más de lo necesario nuestros celulares, las redes sociales, entre otras opciones digitales”, señala Paoli.
Añade que, a menudo, nos despistamos saltando de enlace en enlace, olvidando el propósito que nos llevó a abrir el navegador. “Estar ‘siempre en línea’, la cultura de la inmediatez y el miedo a perdernos algo importante nos lleva a estar más conectados que nunca, sin ser conscientes del tiempo que pasamos en la red”, indica.
“El primer paso para gestionar nuestro tiempo en línea consiste en hacernos conscientes de la cantidad de horas que estamos conectados y del uso que le damos”, según esta experta quien además advierte: “No se trata de negar o rechazar el avance digital, sino de aprender a gestionarlo de forma responsable, sana y segura”.
2 Stop a la desorganización
Según Paoli, hay personas a las que les cuesta organizarse y planificar su tiempo y actividades. Esto tiene un impacto en su productividad y en sus vidas, ya que sienten que no son dueños de su tiempo o que viven gestionando el caos.
“Estas sensaciones les hacen sentir poco control sobre sus responsabilidades llevándolos en muchas ocasiones a no cumplir con sus objetivos, metas o sueños. Y además a afectar significativamente su autoestima y valía”, puntualiza.
Para Paoli, “cada persona, según sus circunstancias, debe establecer un sistema o método de trabajo o de estudio para ir cumpliendo con sus responsabilidades. Afortunadamente, se puede aprender a planificar el tiempo, priorizar y agrupar tareas, utilizar calendarios y agendas”.
3 Stop a las interrupciones
“Otro gran ‘ladrón del tiempo’ son las interrupciones que suelen provenir, sobre todo, por las llamadas entrantes, el sonido del WhatsApp o de otras notificaciones del celular o la entrada de correos cuando estamos delante de la pantalla, entre otras causas”, indica.
“Las interrupciones nos roban tiempo, pues está comprobado que necesitamos entre 10 y 15 minutos para volver a lo que estábamos haciendo y lograr el nivel de concentración que teníamos antes de la interrupción”, según esta psicóloga.
“Para evitar interrupciones físicas o virtuales, podemos poner un cartel en la puerta de nuestra habitación u oficina anunciando que no estaremos disponibles durante cierto tiempo, poner el celular en silencio mientras nos concentramos en una tarea, o cerrar el programa de correo electrónico mientras trabajamos frente al ordenador”, prosigue.
4 Stop a la comunicación ineficaz
“Una comunicación imprecisa no sólo puede dar lugar a pérdidas de tiempo extraordinaria, sino además a afectar la calidad de nuestra comunicación y relaciones interpersonales y profesionales”, señala Paoli.
Por ejemplo, “la mensajería instantánea en muchas ocasiones nos ha facilitado y agilizado la comunicación, pero en otras nos ha atrapado en largos y tediosos mensajes y audios, cargados de información que termina por conducir al cansancio y al hastío”, comenta.
“La comunicación ‘online’ no debe reemplazar a la comunicación cara a cara, mientras que los mensajes sólo deberían usarse para enviar información corta, precisa y práctica, y no para hacer grandes declaraciones, ya que puede dar pie a malentendidos, a una comunicación poco respetuosa y empática”, finaliza. Y usted ¿ya sabe si le roban el tiempo y en qué?


























