Epilepsia: La importancia del diagnóstico oportuno frente al estigma social y clínico
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la epilepsia, un trastorno neurológico que afecta a unos 50 millones de personas, surge por una actividad eléctrica anómala en el cerebro. Sus causas abarcan desde factores genéticos e infecciones hasta lesiones cerebrales severas, aunque en gran parte de los casos su origen exacto permanece desconocido.
Existen crisis convulsivas (caracterizadas por movimientos involuntarios abruptos y rigidez) y no convulsivas. Al respecto, la directora del Instituto Psiquiátrico San Juan de Dios, Grace Camacho, advierte que las manifestaciones pueden ser sumamente sutiles.“Hay episodios de ausencia, donde las personas dicen ‘me he colgado’, o movimientos casi imperceptibles que requieren evaluación”, subraya. Además, menciona que una convulsión aislada no es sinónimo absoluto de epilepsia, por lo que el estudio médico es irreemplazable.
Para la OMS y los especialistas, el electroencefalograma (EEG) es el método no invasivo clave para un diagnóstico preciso. Con el fin de democratizar su acceso, el Instituto San Juan de Dios impulsa hasta el 12 de julio la campaña “Epilepsia, conciencia que abraza”, la cual ofrece consultas neurológicas y estudios de EEG a un costo solidario de 300 bolivianos.
“Depende de cada paciente, pero muchos tipos se controlan muy bien con medicación e incluso pueden ser reversibles con el tratamiento adecuado”, destaca la profesional médica.
Ante una crisis en la vía pública, la educación ciudadana salva vidas. Camacho pide erradicar la antigua creencia de introducir objetos en la boca del paciente “Hoy por hoy ya no se hace eso porque genera más riesgos que beneficios. Lo ideal es acostar a la persona de lado para evitar que se broncoaspire, evitar el pánico y brindarle espacio”, añade. El mayor peligro, aclara, no suele ser el episodio convulsivo en sí, sino los golpes ocasionados por las caídas.
Más allá del plano estrictamente físico, la OPS recuerda el grave impacto psicosocial de la epilepsia. El estigma, los prejuicios y la discriminación vulneran los derechos de los pacientes, causando a menudo más limitaciones que el propio trastorno.
Por tanto, promover la salud y la empatía resulta vital, considerando que la ciencia demuestra que hasta un 70 por ciento de las personas afectadas puede llevar una vida completamente normal si acceden a un tratamiento a tiempo.

























