Pasaporte para la conservación: la iniciativa que promueve el ecoturismo y resguarda el patrimonio natural de Bolivia
Con el objetivo de incentivar el turismo sostenible, fortalecer la educación ambiental y generar recursos destinados a la preservación del patrimonio biológico del país, el Gobierno nacional —a través del Ministerio de Medio Ambiente y Agua (MMAyA) y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP)— lanzó el Pasaporte para la Conservación de las Áreas Protegidas y, actualmente, se entregaron más de 600 documentos en el país.
Esta herramienta estratégica cuenta con el apoyo técnico y financiero de entidades aliadas como Conservación Estratégica (CSF Bolivia), FUNDESNAP, la Unión Europea, la Embajada de Suecia y WWF Bolivia.
Presentado formalmente el 13 de diciembre de 2024, el pasaporte funciona como una membresía personal e intransferible orientada a ciudadanos bolivianos y extranjeros residentes en el país. El documento tiene una tarifa anual de Bs 200 para adultos y de Bs 100 para jóvenes de 12 a 17 años, además de una tasa de renovación anual de Bs 100.
Con una vigencia de 365 días a partir de su adquisición, el pasaporte permite ingresar hasta dos veces a 19 de las 23 áreas protegidas de carácter nacional. Los fondos recolectados mediante esta iniciativa se destinan a tareas operativas de conservación, apoyo a las comunidades locales y fortalecimiento de la labor de los guardaparques.
El pasaporte abarca un recorrido por los diversos pisos ecológicos de Bolivia, habilitando la visita a las siguientes 19 áreas protegidas habilitadas para el turismo:
- Parque Nacional Sajama: Creado como el primer parque nacional del país, alberga el majestuoso nevado Sajama, bosques de queñua a gran altitud, geysers, termas y una fauna andina autóctona destacada por vicuñas y alpacas.
- Parque Nacional y ANMI Madidi: Reconocido internacionalmente como el área protegida más biodiversa del planeta, abarca desde glaciares andinos hasta la selva amazónica, albergando miles de especies de flora y fauna.
- Parque Nacional Torotoro: El destino preferido para la paleontología y el paisajismo, famoso por sus cañones profundos, cavernas subterráneas, pinturas rupestres y miles de huellas fosilizadas de dinosaurios.
- Parque Nacional Noel Kempff Mercado: Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, este parque en la frontera amazónica destaca por sus imponentes mesetas, cataratas gigantescas y hábitats vírgenes.
- Parque Nacional y ANMI Cotapata: Cercano a la sede de Gobierno, combina cumbres nevadas y lagunas de altura con los exuberantes bosques nublados de los Yungas.
- Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas: Reconocida por la UNESCO, combina la riqueza de la Amazonía con la cultura viva de los pueblos indígenas originarios Mosetén, Tsimane y Tacana.
- Parque Nacional y ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco: Es el área protegida más grande del país y el mayor resguardo de bosque seco tropical chaqueño en Sudamérica, famoso por ser el refugio del jaguar y el tapir.
- Parque Nacional y ANMI El Palmar: Destaca por sus bosques únicos de Janchicoco (Parajubaea torallyi), una palmera endémica en peligro de extinción, además de albergar al oso jucumari y al cóndor andino.
- Parque Nacional Carrasco: Caracterizado por sus valles profundos y bosques de neblina, alberga el Santuario de Vida Silvestre Cavernas del Repechón, hogar del guácharo, ave nocturna frugívora.
- Parque Nacional Tunari: Constituye el principal pulmón verde e hídrico del valle cochabambino, ofreciendo rutas de senderismo, observación de fauna altoandina y protección de recarga acuífera.
- Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi: Ubicada en el extremo norte, protege los bosques húmedos amazónicos, ríos caudalosos y es un centro clave para la recolección sostenible de castaña y asaí.
- Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa: El área protegida más visitada del país, famosa por sus lagunas de colores (Colorada y Verde), géiseres, desiertos de gran altitud y colonias de flamencos.
- Parque Nacional y ANMI Amboró: Punto de encuentro de múltiples ecosistemas (Amazonía, Andes y Chaco), reconocido por sus senderos entre helechos gigantes y una altísima diversidad de aves.
- Parque Nacional y ANMI Otuquis: Representa el Pantanal boliviano, un ecosistema de humedales de importancia internacional (Sitio RAMSAR) rico en vida acuática, aves migratorias y mamíferos.
- Parque Nacional y ANMI Serranía del Aguaragüe: Protege la serranía subandina del Chaco tarijeño, resguardando fuentes de agua vitales y una amplia biodiversidad de flora y fauna.
- Reserva Biológica de la Cordillera de Sama: Altiplano y valles que albergan las lagunas de Tajzara, sitios RAMSAR fundamentales para aves migratorias y abastecimiento hídrico de la región.
- Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía: Protege los bosques nublados de la formación tucumano-boliviana, siendo un corredor biológico crucial para especies amenazadas como el oso de anteojos.
- Área Natural de Manejo Integrado Nacional Apolobamba: Territorio de imponentes montañas, glaciares y la mayor población de vicuñas en libertad del país, además de ser cuna de la cultura Kallawaya.
- Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure - TIPNIS: Protege extensos bosques amazónicos y llanuras de inundación, garantizando la conservación biológica y la identidad cultural indígena.
“Uno de los pilares del Sernap y la potencialidad que se tiene en mostrar las maravillas del patrimonio natural y cultural es a través del turismo. Es un aporte voluntario y el pasaporte de puede adquirir de manera digital”, explicó la directora ejecutiva del Sernap, Cecilia Miranda.
Los interesados pueden adquirir más información en la página oficial https://pasaporteareasprotegidas.gob.bo
































