Critican cambio en nueva cédula
Santa Cruz | Los Tiempos
Ante el prototipo de la nueva cédula de identidad, presentado la semana pasada por el Segip, que incluye la autoidentificación cultural aunque sin ser algo obligatorio, los politólogos Jorge Lazarte y Marcio Aranda cuestionan la escasa fundamentación presentada para incluir ese dato, así como su pertinencia y objetivo.
El Servicio General de Identificación Personal (Segip) presentó el proyecto ante el Órgano Ejecutivo para que decida los plazos y fechas para su puesta en marcha, que se prevé podría ser a finales de 2017.
Jorge Lazarte, politólogo y exconstituyente, considera que, aunque sea opcional, no hay una buena razón para incorporar la autoidentificación cultural y que el Segip debería explicar “justificando, no simplemente afirmando” que eso es necesario.
A criterio de Lazarte, la pregunta que se le hará a cada persona cuando actualice su cédula de identidad no es pertinente, por tres motivos. “En primer lugar, tiene que ver con rasgos étnicos, y por lo tanto eso no tiene valor desde el punto de vista individual, sino colectivo”.
En segundo lugar, Lazarte considera que se estarían poniendo en cuestión los resultados del último censo en Bolivia y, en tercer lugar, observa la relevancia que tendrá cuando la cédula sea utilizada en el exterior.
“Eso estaba bien en el siglo XIX cuando se preguntaba si era blanco o no era blanco, cuando había que señalar las características étnico-raciales”, sostiene el analista, a tiempo de agregar que “deberían preocuparse por temas más importantes respecto a la confiabilidad del carnet que en hacer esas preguntas que van a ser respondidas de manera aleatoria”.
Por su parte, el politólogo Marcio Aranda sostiene que, si bien no hay un recurso legal para demostrar la identidad cultural de cada persona, “en teoría hay muchos aspectos que pueden respaldar” el hecho de incorporar mencionado punto y quitar el estado civil y la profesión. “Tiene que ver con temas ancestrales, con temas de historia, de vivencias; no deja de ser un elemento de identidad de la bolivianidad en el marco de una autoidentificación”, dijo Aranda refiriéndose a las 36 naciones identificadas en el Estado Plurinacional de Bolivia.
A su criterio, no hay nada malo en efectuar estos cambios, siempre y cuando el Gobierno no los utilice como un “mecanismo de instrumentalización para algún fin que no sea el de homogenizar la ciudadanía, generalizar los derechos, llegar a la mayor cobertura y que no se discrimine a nadie”.
“Lo que hay a nivel mundial, es una concepción de ciudadanía universal, donde estas variables de estado civil y profesión son variables muy particulares, que de repente se asume que no deberían estar en un carnet. A partir de ahí, va a haber cada vez más una especie de homogenización de la identificación de las personas” señala Aranda.
El Servicio General de Identificación Personal recordó ayer que la identidad cultural en el documento que corresponde es voluntaria, reportó ANF.
Para explicar lo que pretende, convocó a una conferencia de prensa titulada “Derecho a la identidad cultural”, la cual se realizará hoy, 11 de julio, a las 09:00.
“Dando cumplimiento al artículo 30, parágrafo II numeral 3 de la Constitución Política del Estado, dentro de los derechos individuales de las personas a su identidad cultural se establece ‘que la identidad cultural de cada uno de sus miembros, si así lo desea, se inscriba junto a la ciudadanía boliviana en su cédula de identidad, pasaporte u otros documentos de identificación de validez legal”, cita un comunicado enviado por el Segip.
CRITICAN RETIRO DE DATOS BÁSICOS
La diputada de Unidad Demócrata (UD), Eliane Capobianco, manifestó su desacuerdo con la determinación de retirar el estado civil y de la profesión de la cédula, por ser información indispensable en los actos jurídicos de cada ciudadano, es decir, se requiere demostrar estudios o cuando realiza un acto jurídico.
Afirmó que esta modificación obedece a los problemas que tuvo el vicepresidente, Álvaro García, cuya cédula lo identificaba como licenciado en matemáticas cuando, en realidad, no lo era. “Van a perjudicar a toda una ciudadanía que consideramos que es indispensable que se contenga en la identificación todos los datos mínimos”, añadió.






















